LOS QUE SÍ SE METEN AL FUEGO
Comadres, hay trabajos donde uno termina la jornada, apaga la computadora y se va para su casa, pero hay otros donde suena la alarma y toca correr justo hacia donde todos los demás quieren salir. En el Día del Bombero, RODRIGO REYES MUGÜERZA puso sobre la mesa algo que pocas veces se reconoce como se debe: detrás de cada uniforme hay entrega, compañerismo y familias enteras esperando escuchar el bendito “ya voy de regreso”. El secretario General de Gobierno habló del amor a la patria que representan las y los bomberos zacatecanos y reconoció a quienes cumplieron 30 y 35 años de servicio. Y mire, comadre, ahí sí aplica aquello de que las palabras convencen, pero los hechos arrastran. También anunció que se trabaja para adquirir más unidades, porque el reconocimiento se agradece, pero mejores herramientas hacen la diferencia cuando la lumbre aprieta. Bien por RODRIGO al voltear hacia quienes literalmente se juegan el pellejo por los demás.
VERO CIERRA FILAS CON CLAUDIA
Por Jalpa anduvo VERO DÍAZ y dejó clarito de qué lado está parada: cerró filas con CLAUDIA SHEINBAUM y retomó el mensaje presidencial de que ningún interés personal puede estar por encima del pueblo ni de la nación. Y como dice la abuela, comadres, cuando el río suena, agua lleva. En tiempos donde las aspiraciones políticas comienzan a calentarse, VERO puso por delante los principios de la Transformación y aseguró que los cargos pasan, pero la responsabilidad con la gente permanece. La fundadora de Morena en Zacatecas también llamó a la militancia a no dejarse llevar por la desinformación y a defender la soberanía, los programas sociales y las conquistas alcanzadas en estos años. El mensaje tiene destinatario político, pero también lectura hacia dentro: quien quiera caminar en el movimiento tendrá que demostrar lealtad al proyecto y no solamente a sus propias aspiraciones. VERO, por lo pronto, se declaró lista para acompañar a la Presidenta. En política, comadres, también cuenta saber cerrar filas a tiempo.
PEPE LE PONE CHILE AL CAMPO
Y vámonos hasta Guadalupe, porque mientras algunos políticos se la pasan sembrando discursos, PEPE SALDÍVAR anda presumiendo cosechas, pero de las que sí salen de la tierra. Más de 37 productores de Los Rancheros y Casa Blanca ya trabajan bajo un esquema de agricultura por contrato, con más de 300 hectáreas de riego destinadas a distintas variedades de chile. La cosa no es menor, comadres: producir está muy bien, pero producir sabiendo dónde vender puede cambiarle la jugada completa a una familia del campo. PEPE destacó la coordinación con CLAUDIA SHEINBAUM y DAVID MONREAL para entregar cintilla, acolchado e implementos que reducen tiempos y ayudan a mejorar la calidad. Ahí está el detalle: al campesino no hay que llevarle solamente buenas intenciones, sino herramientas, caminos, agua y compradores. El alcalde asegura que seguirá empujando semillas, bordos y caminos saca cosechas. Como dice el dicho, obras son amores y no buenas razones; si el chile encuentra mercado y deja dinero en las comunidades, entonces la cosecha hablará solita.
LA INCERTIDUMBRE TAMBIÉN PESA
Y donde la cosa sigue sin quedar completamente clara es en el Bachillerato Policial. Padres de familia defienden el modelo que eligieron para sus hijos y rechazan que la formación policial y militarizada sea sustituida por contenidos tecnológicos y deporte de alto rendimiento. La SEZ, mediante ANTONIO REYES CARLOS, garantiza que habrá regreso a clases el 31 de agosto y asegura que los cambios se construirán mediante mesas de trabajo. Eso ayuda, pero no resuelve todo, comadres. Porque mientras autoridades y familias discuten nombres, materias, drones, inteligencia artificial y convenios, hay maestras, maestros y personal que también viven con la incertidumbre de qué pasará con su trabajo y con el proyecto educativo al que han dedicado tiempo y esfuerzo. Y eso tampoco es justo. Una transformación educativa no puede hacerse dejando a media comunidad con el Jesús en la boca. Que se modernice lo que deba modernizarse, sí, pero con reglas claras, diálogo y certeza para estudiantes, padres y trabajadores. Porque cuando de educación se trata, cambiar el caballo a mitad del río puede salir muy caro.