A MARU LE QUISIERON ARMAR TORMENTA… Y TERMINÓ DANDO LA CARA
La que no se escondió, no se dobló y salió derechito a enfrentar el ruido político fue MARU CAMPOS, gobernadora de Chihuahua, comadre. Porque mientras la oposición ya andaba queriendo convertir el tema de la CIA en serie de Netflix con complot incluido, MARU agarró camino a la FGR y se presentó personalmente a declarar por el operativo contra el crimen organizado. Y mire, aquí lo importante no es nomás el citatorio, sino el mensaje: la gobernadora sostuvo que lo único que hizo fue cumplir con su trabajo enfrentando a grupos criminales que por años tuvieron secuestradas regiones enteras. Lo demás, dice ella, parece más intento de fabricar escándalo político que búsqueda de justicia. Y siendo sinceros, tampoco ha de tener muy contenta a la CIA eso de que ahora la usen como herramienta para pegarle mediáticamente a una gobernadora que sí se ha plantado contra el crimen. Porque una cosa es coordinar inteligencia internacional… y otra muy distinta terminar en la grilla nacional. Como dice mi tía: árbol que da sombra, siempre recibe pedradas.