ARRANCA CON RECURSOS LIMITADOS ORGANISMO DE TRANSPARENCIA
Miguel Ovalle Flores, titular de la instancia, confirmó que ya se concretó el proceso de entrega-recepción por parte de la Secretaría de la Función Pública, lo que marca el inicio formal de esta nueva etapa institucional.
ZACATECAS, ZAC.- Con un presupuesto drásticamente reducido, un equipo mínimo y una carga inicial de expedientes, el nuevo organismo Transparencia para el Pueblo comienza operaciones en medio de retos estructurales, pero con la promesa de garantizar el acceso a la información como un derecho fundamental.
Miguel Ovalle Flores, titular de la instancia, confirmó que ya se concretó el proceso de entrega-recepción por parte de la Secretaría de la Función Pública, lo que marca el inicio formal de esta nueva etapa institucional. Entre los primeros pendientes, destacó la revisión de aproximadamente 140 documentos heredados, que incluyen amparos, denuncias y recursos de revisión.
“Ya tuvimos el primer acercamiento con el sistema nacional y estamos trabajando de la mano con otras autoridades garantes (…) para poder obtener estas acreditaciones y operar conforme al marco jurídico”, señaló el funcionario al referirse al proceso necesario para integrarse a la Plataforma Nacional de Transparencia.
El nacimiento de este organismo ocurre tras la desaparición del instituto estatal anterior, lo que implica no solo un rediseño administrativo, sino también una operación bajo criterios de austeridad. Mientras que su antecesor manejaba cerca de 40 millones de pesos, el nuevo ente contará con apenas 800 mil pesos para lo que resta del año.
“Es una diferencia diametral en la forma de operar, pero estamos comprometidos a avanzar paso a paso. Sabemos que no se puede comparar con lo anterior porque estamos iniciando desde cero”, admitió Ovalle Flores.
Actualmente, el organismo funciona con un equipo de cinco personas, lo que obliga a priorizar tareas y adoptar un enfoque estratégico. En ese sentido, el titular dejó claro que la apuesta inicial no será sancionar, sino fomentar una cultura de cumplimiento voluntario entre las instituciones públicas.
“No venimos con una visión punitiva. Queremos que la información esté disponible para la ciudadanía sin necesidad de tantos requerimientos. Esa será nuestra prioridad”, afirmó.
Además de atender los expedientes heredados, el equipo trabaja en la elaboración de su reglamento interno, documento clave que establecerá funciones, protocolos y lineamientos de actuación.