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SALIÓ A BUSCAR UN MEJOR FUTURO Y ENCONTRÓ LA MUERTE; PADRE DE MINERO EXIGE JUSTICIA

Vestidos con cascos, chalecos reflejantes naranjas y azules, y equipo de trabajo, mineros, estudiantes de minería y familiares avanzaron por las principales vialidades con una sola consigna: justicia.

Merari Martínez
SALIÓ A BUSCAR UN MEJOR FUTURO Y ENCONTRÓ LA MUERTE; PADRE DE MINERO EXIGE JUSTICIA
Foto: Merari Martínez

ZACATECAS, ZAC.- A las 11 de la mañana en punto, el sonido firme de las botas sobre el pavimento marcó el inicio de una movilización que convirtió el dolor en exigencia pública. Cientos de trabajadores del sector minero marcharon en Zacatecas como parte de la jornada nacional “Los mineros estamos de luto”, realizada de manera simultánea en estados como Chihuahua, Durango, San Luis Potosí, Guanajuato, Sonora e Hidalgo, para exigir justicia por los 10 mineros privados de la libertad el pasado 23 de enero en Concordia, Sinaloa, cinco de ellos localizados posteriormente en una fosa clandestina.

Vestidos con cascos y chalecos reflejantes, mineros en activo, estudiantes y familiares avanzaron por las principales vialidades hasta la Plaza de Armas. Las consignas retumbaron frente a Palacio de Gobierno: “¡Nos faltan 10!”; “¡José Ángel no murió, a José Ángel lo mataron!” y “¡Nacho no murió, a Nacho lo mataron!”, en referencia a los zacatecanos José Ángel Hernández Vélez e Ignacio Aurelio Salazar Flores.

Fue el 10 de febrero cuando se confirmó que los cuerpos de ambos trabajadores estaban entre los localizados sin vida en Sinaloa y posteriormente fueron trasladados a Zacatecas.

Durante el mitin, José Manuel Trejo Pacheco, minero activo desde 1980, expresó la vulnerabilidad que enfrenta el gremio fuera de los centros de trabajo: “No somos delincuentes, como mineros solo salimos a trabajar a otro estado. Nos cuidamos de una caída o de la inseguridad en la mina, pero ¿y afuera? Este chaleco de minero no nos libra de que seamos abatidos”.

Uno de los momentos más conmovedores ocurrió cuando el padre de José Ángel tomó la palabra. Con la voz entrecortada, lanzó un llamado directo a las autoridades federales y estatales:

“Soy el papá de José Ángel. Hace un momento me preguntaron: ¿qué pide? Soy un ciudadano, un profesionista que formó a sus hijos; formé a mi hijo ingeniero y su único pecado fue salir a arriesgar su vida. Hoy le pido a la presidenta Claudia y al gobernador David, que confiemos en ellos, justicia; a mi hijo ya me lo quitaron, pero espero que se me haga justicia. Que se me haga justicia”.

Originario de Cañitas de Felipe Pescador, añadió: “Mi hijo salir a buscar mejoras para su vida y ¿qué encontró? La muerte. Esperemos pronto ver resultados y que la muerte de mi hijo y de su compañero no queden impunes”.

La movilización concluyó con un minuto de silencio seguido de un aplauso colectivo que resonó en el Centro Histórico.

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