CUANDO LA HERENCIA PESA

Ramona Verde

Mis comadritas, dicen que cuentas claras conservan amistades, pero cuando llegan los recibos atrasados hasta el más pintado suda la gota gorda. En Guadalupe la cosa no está sencilla, porque la nueva administración anda haciendo malabares con una deuda histórica que ronda los mil millones de pesos, de esas que parecen costales de piedras cargados por años. El alcalde PEPE SALDÍVAR dice que ahí siguen las pláticas para acomodar el desorden y buscarle salida a los pendientes con el SAT, proveedores, el IMSS y hasta aquel préstamo de 340 millones de pesos que viene arrastrándose desde hace años. Y mire usted, comadre, no es poca cosa agarrar una casa llena de trastes rotos y querer dejarla reluciente. Habrá que ver si los acuerdos llegan a buen puerto, porque lo cierto es que alguien tiene que poner orden en las finanzas y que la gente vea resultados.

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