ENTRE CANTERA Y COLOR: POLY PINTA EL ALMA DE ZACATECAS
Observa balcones antiguos, puertas de madera gastada y cúpulas que han resistido el paso del tiempo. Para ella no son solo edificios: son historias que esperan ser contadas en un lienzo.
ZACATECAS, ZAC.- En las calles empedradas del centro histórico de Zacatecas, donde la luz del atardecer se posa sobre la cantera rosada, Poly camina con la mirada atenta. Observa balcones antiguos, puertas de madera gastada y cúpulas que han resistido el paso del tiempo. Para ella no son solo edificios: son historias que esperan ser contadas en un lienzo.
Proveniente de una familia de artistas, Poly como todos la conocen creció rodeada de creatividad. Sin embargo, su sensibilidad y sencillez han marcado un sello propio. Licenciada en Restauración, combina el conocimiento técnico con una profunda pasión por la pintura, que la lleva a trabajar tanto en miniaturas meticulosas como en lienzos tan grandes como una habitación. En cada formato mantiene la misma intención: capturar la esencia.
“Solo tienes que desearlo con tu corazón”, afirma convencida. La frase no es un simple lema, sino la guía que orienta su proceso creativo. Hasta ahora ha participado en exposiciones colectivas junto a otros artistas, espacios donde su obra ha comenzado a abrirse camino. No obstante, su mayor anhelo es realizar una muestra individual, un encuentro íntimo entre sus pinturas y el público, donde cada pieza dialogue con la siguiente sin interrupciones.
Poly explica que busca equilibrio en lo que pinta: que haya propuesta, pero también mensaje. Sus cuadros actuales se enfocan en los edificios del centro histórico, esos que muchos ven a diario pero pocos contemplan con detenimiento. Ella quiere mostrar la belleza que define a Zacatecas, resaltar sus detalles y recordar el valor de su patrimonio.
Más que reproducir fachadas, su intención es provocar conciencia. Cuidar, respetar, amar lo propio. A través del color y la textura, intenta generar una conexión emocional con quienes observan su obra. Que alguien, al detenerse frente a uno de sus cuadros, sienta el deseo de proteger aquello que ve representado.
Como restauradora, observa con interés los trabajos que se realizan en el centro histórico. Considera positivo que se le dé un nuevo impulso a esta zona, pues la define como el corazón de la ciudad y la carta de presentación ante los turistas. Sabe que muchos edificios requieren intervención y celebra que se busque conservar su esencia sin perder su identidad.
Entre brochas y pigmentos, Poly no solo pinta estructuras: pinta memoria, pertenencia y esperanza. Su obra es un recordatorio de que el arte también puede ser un acto de amor por la ciudad. Y mientras prepara el camino hacia su primera exposición individual, sus lienzos siguen creciendo, tan firmes y luminosos como las calles que la inspiran.