EXIGEN RESCATAR EL CAMPO MEXICANO ANTE CRISIS Y DEPENDENCIA ALIMENTARIA
Durante un posicionamiento público, representantes del sector expresaron su respaldo a las protestas en curso, al considerarlas un mecanismo necesario para visibilizar la gravedad del problema.
ZACATECAS, ZAC.- En medio de movilizaciones en distintas regiones del país, productores agrícolas lanzaron un llamado urgente al Gobierno Federal y al Poder Legislativo para impulsar una reforma estructural que permita rescatar al campo mexicano, al advertir que la política económica actual ha profundizado la crisis productiva y la dependencia alimentaria.
Durante un posicionamiento público, representantes del sector expresaron su respaldo a las protestas en curso, al considerarlas un mecanismo necesario para visibilizar la gravedad del problema. “La única forma de encender los focos de alerta es mediante estas movilizaciones”, señalaron.
Los productores denunciaron una falta de capacidad institucional para resolver conflictos que, aseguran, podrían atenderse con voluntad política y conocimiento técnico del sector. En ese sentido, exigieron una política pública con enfoque “proteccionista y nacionalista” que priorice la autosuficiencia alimentaria y garantice condiciones justas de rentabilidad.
Uno de los reclamos centrales fue la ausencia de regulación en los precios agrícolas, situación que, afirman, vuelve insostenible la producción. Recordaron que desde el 19 de marzo han insistido en la necesidad de aplicar la ley para evitar distorsiones de mercado que afectan directamente a los campesinos.
La problemática se agrava con casos como el de Zacatecas, donde más de la mitad de una producción estimada en 400 mil toneladas de frijol —alrededor de 220 mil— ya no está en manos de productores, sino de intermediarios y cadenas comerciales. Ante ello, plantearon ampliar el programa de acopio hasta 120 mil toneladas.
Por su parte, el economista Arturo Huerta advirtió que, si bien la crisis agrícola tiene un componente global, en México se ha intensificado por decisiones económicas internas. “Hoy importamos más de la mitad de los granos básicos que consumimos”, subrayó.
El especialista explicó que el crecimiento de las importaciones ha sido acelerado: mientras en 1993 representaban el 10% de la producción nacional, para 2024 alcanzaron el 48%, lo que ha derivado en descapitalización y endeudamiento del sector.
Además, alertó sobre factores internacionales como el encarecimiento de fertilizantes y energéticos, que incrementan la presión inflacionaria. A esto se suman, dijo, políticas internas como altas tasas de interés, austeridad fiscal y un tipo de cambio que favorece las importaciones.
“Se sigue privilegiando al sector financiero sobre el productivo”, criticó Huerta, al señalar que apenas el 1.4% del crédito bancario se destina al campo, limitando la inversión.
Productores y especialistas coincidieron en la necesidad de reorientar la política económica hacia el fortalecimiento del mercado interno, el impulso a la producción nacional y la sustitución de importaciones.
Finalmente, hicieron un llamado a la presidenta de la República para abrir un diálogo nacional que atienda de fondo la crisis. “Sin comida no hay vida”, enfatizaron, al advertir que el abandono del campo no solo afecta a los agricultores, sino a toda la sociedad.