INCIERTA TRANSICIÓN LABORAL EN ZACATECAS: 300 TRABAJADORES DE SALUD SIGUEN SIN GARANTÍAS DE PROFESIONALIZACIÓN RUMBO AL IMSS BIENESTAR
Norma Castorena Berrelleza, secretaria general de la Sección 39 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), informó que, a pesar de las mesas de trabajo con funcionarios estatales, no se alcanzó una solución inmediata para los trabajadores que deberán integrarse al nuevo modelo de IMSS Bienestar en los próximos días.
ZACATECAS, ZAC.- La transición del personal del sector salud estatal al esquema federal de IMSS Bienestar mantiene en vilo a 300 trabajadores, quienes, hasta el momento, siguen sin tener certeza sobre su proceso de profesionalización. A pesar de la reunión sostenida entre autoridades estatales y la dirigencia sindical, no hubo avances concretos en la solución de este conflicto.
Norma Castorena Berrelleza, secretaria general de la Sección 39 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), informó que, a pesar de las mesas de trabajo con funcionarios estatales, no se alcanzó una solución inmediata para los trabajadores que deberán integrarse al nuevo modelo de IMSS Bienestar en los próximos días.
La reunión, que tuvo lugar con el titular de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ), Uswaldo Pinedo Barrios; el encargado del despacho del gobernador, Omar Carrera Pérez; y el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, no logró desactivar las tensiones que ya se sienten en el sector.
El principal punto de conflicto, según Castorena Berrelleza, radica en la falta de reconocimiento y regularización profesional de los empleados. Los trabajadores piden que su preparación académica y antigüedad sean tomadas en cuenta antes de formalizar su incorporación al nuevo esquema federal.
La dirigente sindical destacó que las mesas de trabajo seguirán abiertas hasta las 15:00 horas de este viernes, en un intento por encontrar alternativas que ofrezcan certeza laboral y salarial al personal afectado. Sin embargo, el reloj sigue corriendo, y la presión aumenta.
Mientras tanto, el proceso de transición avanza contrarreloj, generando inquietud entre los trabajadores que esperan definiciones claras por parte de las autoridades. El desenlace de las próximas horas será crucial para evitar mayores inconformidades y garantizar la estabilidad en los servicios de salud del estado.