Publicidad día del niño

LAS CALLES SON NUESTRAS: ZACATECANAS MARCHAN SIN PRESENCIA POLICIACA EN EL 8M

Este #8M cientos de mujeres salieron a las calles para manifestarse en una jornada que transcurrió sin presencia policiaca, lo que permitió que la movilización se desarrollara de manera pacífica y que las participantes se sintieran seguras al ocupar el espacio público.

Cecilia Ortega Palacios , Rocío Pedroza, Esther Consuegra
LAS CALLES SON NUESTRAS: ZACATECANAS MARCHAN SIN PRESENCIA POLICIACA EN EL 8M
Foto: Esther Consuegra

ZACATECAS, ZAC.– Este #8M cientos de mujeres salieron a las calles para manifestarse en una jornada que transcurrió sin presencia policiaca, lo que permitió que la movilización se desarrollara de manera pacífica y que las participantes se sintieran seguras al ocupar el espacio público.

Desde las 10 de la mañana mujeres de distintas edades y contextos se congregaron en dos contingentes, uno partió de la Máquina 30-30 y otro de Ingeniería de la UAZ: madres acompañadas de sus hijos e hijas, estudiantes, mujeres adultas mayores e incluso algunas que acudieron con sus mascotas. Cada contingente llevaba consigo distintas consignas y motivos, pero todas coincidían en una exigencia común: justicia y una vida libre de violencia para las mujeres.

Algunas marchaban impulsadas por el dolor de una ausencia, otras en solidaridad con las víctimas y muchas más para honrar a las mujeres que, a lo largo de los años, impulsaron avances sociales que hoy permiten que más voces femeninas se alcen y sigan abriendo espacios reales para el desarrollo y la participación de las mujeres en la sociedad.

La Catedral Basílica fue resguardada por vallas de madera y por mujeres provida, muchos negocios fueron blindados también, sin que esto frenara las expresiones de la iconoclasia feminista.

Las paredes del Palacio de Gobierno en Plaza de Armas se convirtieron en un espacio de denuncia y memoria colectiva. Ahí fueron colocadas fichas de búsqueda de personas desaparecidas, así como fotografías y señalamientos contra presuntos abusadores y deudores alimentarios, acciones que se realizaron sin que se registraran represalias durante la jornada.

Durante todo el recorrido de las féminas se contó con la presencia de observadoras de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), encabezadas por su presidenta, Maricela Dimas Reveles, quienes acudieron para dar seguimiento a la movilización y garantizar la observancia de los derechos humanos durante la protesta.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la presencia de las infancias. Niñas y niños acompañaron a sus madres y familiares durante la jornada, algunos portando carteles y otros coreando consignas junto al resto de las manifestantes, en un ambiente donde la participación colectiva reflejaba la diversidad generacional del movimiento.

“Mi mami me está enseñando a luchar por mis derechos” y “No voy a crecer con miedo” fueron algunas de las frases que podían leerse en letreros, playeras y cartulinas que portaban las infancias que participaron en la marcha del 8M.

Las y los pequeños acompañaron a sus madres o familiares para demostrar que están listos para tener un mejor presente. Formaron parte, junto con madres buscadoras y personas con discapacidad, de los 27 contingentes que salieron a las calles para marchar.

Miles de niñas y mujeres se adueñaron del espacio público este 8 de marzo para reclamar justicia por las que ya no están y seguridad para las que resisten.

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer se distinguió este año por su carácter inclusivo y diverso. La movilización se fragmentó estratégicamente para abrazar a todos los sectores participantes: desde la explanada de Ingeniería salió el grueso de los contingentes, mientras que el espacio conocido como la Máquina 30-30 se convirtió en el punto de encuentro para una columna protegida integrada por madres, infancias y personas con discapacidad.

El bulevar y la avenida González Ortega se transformaron en el escenario de una protesta masiva que culminó en la Plaza de Armas, donde los nombres de las mujeres asesinadas y desaparecidas volvieron a resonar a través de la voz de las colectivas, quienes este año reafirmaron su capacidad de movilización y organización civil.

En ese contexto, colectivas y activistas del movimiento feminista de Zacatecas difundieron un posicionamiento público durante la movilización realizada en la Plaza de Armas, donde denunciaron la persistencia de diversas formas de violencia contra mujeres y niñas en la entidad, así como la falta de respuesta efectiva por parte de las instituciones.

El pronunciamiento, dirigido “a las mujeres y niñas de Zacatecas y a toda la sociedad civil”, advierte que cada año la conmemoración del 8M se convierte en un espacio para visibilizar las violencias cotidianas que enfrentan las mujeres. “Las mujeres salimos a las calles para señalar las violencias diarias, para exigir la garantía de nuestros derechos”, expresaron las manifestantes.

En el documento, las activistas señalaron que las desigualdades sociales y la violencia en el país se han profundizado por lo que calificaron como un “narco-Estado”, situación que —afirman— impacta de manera particular en Zacatecas.

“En lugar de garantizar nuestros derechos, la maquinaria del Estado —cuyos operadores pertenecen al patriarcado— es la primera en menoscabar nuestra dignidad”, sostuvieron.

Asimismo, denunciaron que, pese al incremento de agresiones contra mujeres, los feminicidios no disminuyen y en ocasiones son reclasificados para ocultar su magnitud. “Es alarmante la apatía ante el aumento en los índices de violencia, puesto que no se reducen los feminicidios, sólo se mal clasifican para ocultar la verdad”, señala el posicionamiento.

Las colectivas también advirtieron que tanto la violencia del crimen organizado como la debilidad institucional generan entornos hostiles para las mujeres. De acuerdo con el documento, estas condiciones propician delitos como violencia sexual, trata de personas y reclutamiento forzado.

“No sólo se busca un control territorial, sino ejercer poder simbólico al someter nuestras cuerpas a prácticas de dominación que generan miedo constante y limitan la libertad”, indicaron.

El pronunciamiento hace referencia a diversos casos de violencia registrados en espacios educativos del estado. Las manifestantes mencionaron episodios de violencia sexual digital contra alumnas, así como denuncias de hostigamiento sexual por parte de profesores en distintos centros escolares. En ese contexto, cuestionaron el modelo educativo vigente y plantearon la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la formación académica.

Uno de los casos señalados en el documento es el del exrector de la Universidad Autónoma de Zacatecas, Rubén Ibarra Reyes, el cual —según las activistas— evidencia redes de protección institucional. “Rubén Ibarra camina campante por las calles de esta ciudad, a pesar de la gravedad del crimen cometido gracias a una red de complicidades”, afirmaron.

El posicionamiento también denuncia que las mujeres enfrentan revictimización cuando acuden a denunciar ante instancias de justicia. “La omisión y la impunidad son una descarada autorización que perpetúa el abuso”, señalaron, al referirse al papel de fiscalías, cuerpos policiales y tribunales.

Las colectivas recordaron además los hechos ocurridos durante la movilización feminista del 8 de marzo de 2024, cuando denunciaron agresiones por parte de autoridades. “No olvidamos el silencio cómplice de las instituciones ‘de mujeres’ luego de las agresiones y la tortura que sufrimos aquel 8 de marzo de 2024”, expresaron.

Entre las demandas planteadas se encuentra la incorporación obligatoria de la perspectiva de género en instituciones públicas, la creación de políticas públicas para mujeres en comunidades rurales y periferias, así como atención especializada para mujeres lesbianas, migrantes y con discapacidad.

También exigieron garantizar el acceso efectivo a la interrupción legal del embarazo en la entidad. Aunque el aborto fue despenalizado el 20 de noviembre de 2024, las colectivas sostienen que persisten obstáculos y actos de criminalización. “¡Paren ya de atropellar nuestra autonomía reproductiva!”, manifestaron.

Durante la movilización, las participantes reiteraron que la protesta busca visibilizar diversas causas, entre ellas los feminicidios, la desaparición de mujeres, la violencia laboral y escolar, así como la situación de niñas y niños en orfandad por estos delitos.

“Marchamos por una vida libre de opresiones y violencia misógina; por todas las que fueron asesinadas, desamparadas por un Estado indolente, inepto y ausente”, indicaron en el pronunciamiento.

El posicionamiento concluyó con un llamado a la organización colectiva y a mantener la movilización social. “Hoy estamos aquí para alzar la voz por las que ya no están, por las que nos arrebataron, por las que seguimos y por las que vienen”, señalaron.

La manifestación finalizó con la consigna que ha acompañado al movimiento feminista en el país durante los últimos años: “¡Vivas nos queremos!”.

Comparte esta nota: