NADIE ME QUITA DE LA CHAMBA
Mire usted, comadre, que cuando la lengua se suelta más rápido que el pensamiento, pasan estas tormentas en vaso de agua. JUANITA GUERRA MENA, senadora del PVEM, salió derechita y sin rodeos a decir que a ella no la van a distraer ni los chismes ni la politiquería barata. Que su compromiso es con Morelos y con la gente que le dio el voto, y que legislar no es de lunes a viernes, sino 24/7, como las tiendas que nunca cierran. Y mire que razón no le falta, porque mientras otros andan contando minutos en el salón de belleza del Senado, ella anda presentando iniciativas y yendo y viniendo del estado. Dice JUANITA que pagó su servicio, como cualquier cristiana, y que si hay cafeterías, bancos y hasta boleado de zapatos para los señores, ¿por qué rasgarse las vestiduras cuando son mujeres las que usan un espacio? Aquí el meollo, comadre, no es el esmalte ni el peinado, sino la doble moral, la falta de sororidad y esa costumbre tan vieja de criticar más a las mujeres. Al final, como dice el dicho: árbol que da frutos, es el que recibe pedradas.