Conciero Ricardo Montaner Zacatecas

SOBREVIVE LA MEMORIA BAJO LAS ESCALINATAS DEL IMSS

El recinto, inaugurado el 9 de septiembre de 2016, fue instalado en las escalinatas de la Alameda Trinidad García de la Cadena y rescató vestigios de lo que alguna vez fue la residencia del general Jesús Aréchiga Mojarro, exgobernador zacatecano de finales del siglo XIX.

Merari Martínez
SOBREVIVE LA MEMORIA BAJO LAS ESCALINATAS DEL IMSS
Foto: Merari Martínez

ZACATECAS, ZAC.- Nadie imagina que debajo del concreto, los escalones y el tránsito cotidiano del Centro Histórico de Zacatecas aún respira una parte de la memoria minera y cultural del estado. Ahí, oculto bajo las escalinatas del IMSS Zacatecas, un pequeño museo abrió sus puertas para recordarle a la ciudad que su historia no sólo vive en los grandes recintos, sino también en espacios discretos condenados muchas veces al olvido.

El recinto, inaugurado el 9 de septiembre de 2016, fue instalado en las escalinatas de la Alameda Trinidad García de la Cadena y rescató vestigios de lo que alguna vez fue la residencia del general Jesús Aréchiga Mojarro, exgobernador zacatecano de finales del siglo XIX. Entre muros estrechos y piezas históricas, el lugar intentó reconstruir siglos de identidad minera, social y urbana.

“Queríamos que la gente entendiera que Zacatecas está construido sobre su propia historia”, recordó el entrevistado al hablar sobre la creación del espacio cultural.

Dentro del museo destacaba el mural minero, una narrativa visual que explicaba el desarrollo de la minería prehispánica, la extracción colonial, el auge porfirista y la minería contemporánea que todavía define parte de la economía estatal. A un costado, fotografías antiguas, líneas del tiempo y documentos daban cuenta de la transformación de la Alameda y de las principales festividades zacatecanas.

Pero el sitio no sólo conservaba objetos: resguardaba memoria colectiva.

“Cada pieza tenía un sentido histórico; no eran adornos, eran testimonios de Zacatecas”, señaló durante la entrevista una de las personas vinculadas al proyecto.

Parte importante de la colección pertenecía a Héctor Pedro González Ortega, quien posteriormente solicitó al Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) la devolución de diversas piezas para integrarlas al Museo Comunitario de Jalpa, en un intento por descentralizar el patrimonio y acercarlo nuevamente a las comunidades.

A pocos metros del museo permanece también la obra de Manuel Felguérez, como una especie de diálogo silencioso entre el pasado histórico y la modernidad artística que define a Zacatecas.

Sin embargo, entre el abandono institucional y la indiferencia cotidiana, el pequeño museo quedó atrapado en la invisibilidad. Muchos caminaron sobre él sin saber siquiera que, debajo de las escalinatas del IMSS, descansaba un fragmento de la historia zacatecana.

“No podemos permitir que estos espacios desaparezcan porque cuando se pierde la memoria, también se pierde identidad”, advirtió el entrevistado.

Hoy, el sitio permanece como un recordatorio incómodo: Zacatecas sigue construyéndose sobre las huellas de su pasado, aunque a veces prefiera no mirarlas.

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