ZACATECAS: ENTRE EL DOLOR Y EL SILENCIO
Y bajando del pleito político a la realidad que duele, el obispo SIGIFREDO NORIEGA BARCELÓ alzó la voz por la violencia que sigue pegando duro en Zacatecas. El hallazgo de jóvenes sin vida en Aguascalientes volvió a sacudir a las familias, que ya viven con el Jesús en la boca. El llamado es claro: no normalizar la violencia, porque cuando uno se acostumbra, ya perdimos. Además, el obispo soltó otro tema que se comenta bajito pero pesa mucho: la extorsión. Ese cobro ilegal que tienen que pagar comerciantes, ganaderos y trabajadores para poder seguir chambeando. Pero el llamado del obispo no es nomás para lamentarse, sino para que sociedad y autoridades se sigan poniendo las pilas, porque cuando la gente se organiza, denuncia y no se queda callada, empiezan a moverse las aguas.