BENITO DÍAZ, EL BRUJO VASCO QUE CAMBIÓ EL FUTBOL ESPAÑOL

Pionero del futbol vasco e innovador táctico del balompié español, Benito Díaz nació en San Sebastián el 15 de julio de 1898. En 1917 formó parte de la Real Sociedad en calidad de amateur, demostrando una gran habilidad y talento.

José Ortega

INMORTALES MUNDIALISTAS DE LA TÁCTICA Y LA ESTRATEGIA

Benito Díaz

Pionero del futbol vasco e innovador táctico del balompié español, Benito Díaz nació en San Sebastián el 15 de julio de 1898. En 1917 formó parte de la Real Sociedad en calidad de amateur, demostrando una gran habilidad y talento. Apodado la “Rata Mecánica” por su baja estatura y picardía a la hora de jugar, pronto se convirtió en una figura reconocida dentro del club.

Al término de la temporada 1926-1927, el entrenador de la Real Sociedad, el húngaro Lippo Hertska, anunció su renuncia a la directiva con carácter irrevocable. Al solicitarle una sugerencia sobre quién podría tomar su lugar, Hertska respondió: “Lo tienen en casa; se llama Benito Díaz”. Así fue como el “Tío Benito”, como también era conocido, tomó las riendas del club y dirigió en 1928 la final de la Copa del Rey, aunque con una dolorosa derrota ante el FC Barcelona.

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Ese mismo año, Benito Díaz fue nombrado entrenador del equipo nacional. En 1931, la Guerra Civil Española lo sorprendió en Francia, donde había aceptado una oferta para dirigir al Girondins de Burdeos. Su trabajo se hizo notar de manera inmediata, logrando ascender al club de la categoría regional a la Primera División y conquistando posteriormente la Copa de Francia en 1941.

Al año siguiente volvió a San Sebastián para dirigir nuevamente a la Real Sociedad, el club de su vida, que acababa de perder la categoría. Sus viejos amigos lo convencieron de dejar el Burdeos, donde se había ganado el mote de “El Brujo Vasco”. Logró el ascenso gracias a la innovación táctica del “cerrojo”, sistema que hasta entonces era prácticamente desconocido en España. Sin embargo, Benito Díaz nunca se casó con un solo esquema, pues consideraba que el futbol era una combinación constante de técnica y táctica.

Díaz volvió a la selección española con Guillermo Eizaguirre como entrenador auxiliar, protagonizando uno de los capítulos más destacados del futbol español de aquella época. El cuarto lugar obtenido en el Mundial de Brasil representó un gran éxito para España y es un logro que aún permanece en la memoria de los aficionados.

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