Opinión de
Paty Molina
COLUMNA INVITADA | BRINDAR OPCIONES DE VIDA
💜 “No se trata de decidir por una mujer, sino de procurar que nunca tenga que decidir sintiéndose sola.” 🤝🏻✨
Cada 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro. Es una fecha que, año con año, coloca sobre la mesa un debate complejo, sensible, profundamente humano y precisamente por eso creo que debemos atrevernos a ampliar la conversación.
Cuando una mujer enfrenta un embarazo inesperado, no debería sentirse sola, presionada, juzgada ni abandonada y antes de hablar solamente de aborto, tenemos que hablar de opciones, y de acompañamiento.
¿Qué pasaría si frente a un embarazo inesperado una mujer encontrara una red que le dijera: No estás sola, vamos a ayudarte?
Brindar apoyo psicológico, atención médica, jurídica, acompañamiento social, apoyo económico, pero además programas de empleo y emprendimiento, redes de cuidado infantil y de crianza, paternidad responsable, facilidades para continuar sus estudios; y cuando sea su decisión, alternativas como la adopción.
No se trata de imponer una decisión a nadie. Se trata de ampliar las posibilidades y ver este tema desde todas sus aristas.
Es necesario hablar de algo que con frecuencia se intenta silenciar: las consecuencias emocionales y psicológicas que pueden experimentar después de un aborto, al menos así lo demuestral agunos estudios.
El de Broen sobre predicciones de ansiedad y depresión, dio seguimiento de cinco años de 120 mujeres, y encontraron mayores niveles de ansiedad en las mujeres que habían tenido un aborto inducido en distintos momentos del seguimiento, y mayor depresión durante los primeros seis meses.
Otro estudio longitudinal sobre interrupción del embarazo por anomalías fetales encontró entre las participantes experiencias de duelo, culpa, autorreproche y aislamiento social, aunque estas manifestaciones tendieron a disminuir con el tiempo y el apoyo social apareció como un factor que ayudaba a aliviar el duelo.
Una revisión cuantitativa publicada en The British Journal of Psychiatry, más de 877 mil personas fueron analizadas en 22 estudios. En conjunto, los estudios encontraron una asociación entre haber tenido un aborto y un mayor riesgo de ciertos problemas de salud mental, particularmente consumo de sustancias.
Estos datos no significan que todas las mujeres que abortan sufran consecuencias psicológicas ni permiten afirmar que el aborto sea la causa de todos esos problemas; pero sí muestran que existe un grupo de mujeres que puede experimentar consecuencias emocionales importantes y que, por ello, merece más información.
Asimismo, debe evitarse, como lo dispone la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, especifícamente en los derechos sexuales y reproductivos:
Párrafo 7.24: Los gobiernos deberían tomar las medidas apropiadas para ayudar a las mujeres a evitar el aborto, que en ningún caso debería promoverse como método de planificación de la familia…”
Párrafo 8.25, dentro del capítulo sobre salud de la mujer: “En ningún caso debe promoverse el aborto como método de planificación de la familia.”
Además, establece que los gobiernos deben reducir el recurso al aborto mediante servicios de planificación familiar ampliados y mejorados, y que la prevención de embarazos no deseados debe recibir la máxima prioridad, procurando eliminar la necesidad del aborto.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud reconoce que el bienestar debe entenderse desde una perspectiva física, mental y social.
Por eso, una política pública verdaderamente centrada en las mujeres debería preguntarse algo más amplio:
¿Qué estamos haciendo para prevenir el embarazo no deseado y evitar el aborto? ¿Se está dando acompañamiento integral a mujeres que han abortado?
No podemos permitir que una mujer atraviese un embarazo difícil completamente sola, no podemos ignorar su salud emocional, y tampoco podemos negar que hay mujeres que después de un aborto inducido viven dolor, duelo, culpa, tristeza o sufrimiento psicológico y sus historias también merecen ser escuchadas.
Hablar de este tema también es hablar de las circunstancias que la rodean, de sus miedos, de sus necesidades, de su proyecto de vida y de las condiciones que pueden llevarla a sentir que no tiene alternativas.
Por eso, el verdadero reto de una sociedad y del gobierno que quiere cuidar a las mujeres es construir una red que acompañe antes, durante y después: que prevenga los embarazos no deseados, que atienda la violencia, que ofrezca oportunidades y que garantice que ninguna mujer tenga que enfrentar una decisión tan difícil sintiéndose sola, urge una reconfiguración de todo un sistema que solo brinda la opción del aborto y se brinden opciones de vida.
Noticias Relacionadas
Opinión de
Maricarmen Salinas
AUTONOMÍA ECONÓMICA DE LAS MUJERES | ZACATECAS: TRANSFORMAR TAMBIÉN ES HACER TURISMO
✨ “Que cada persona que visite Zacatecas encuentre razones para quedarse un día más, conocer un municipio más, consumir un producto local más y regresar.” 🏜️❤️
Opinión de
Mons. Sigifredo Noriega Barceló
REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | HIJOS Y COLABORADORES
El tema de la viña y los viñadores se hace presente con insistencia en la liturgia dominical.
Opinión de
Carlos Ernesto Alvarado
QUOD DIXI DIXI | RADILLA, 52 AÑOS DESPUÉS Y SEGUIMOS PREGUNTANDO POR ÉL
Rosendo Radilla Pacheco desapareció en 1974, cincuenta y dos años después seguimos hablando de él.
Opinión de
Alex Bravo
EL ESPECTADOR | EL OTRO NOS MIRA
Un violento suceso ocurrió la noche del martes 22 de septiembre de 2026 en la comunidad de Las Tacitas, un ejido de origen tzeltal en el municipio de Ocosingo, Chiapas.