COMER CON SALVADOR ESPINOSA, LLEGADA OBLIGADA AL VISITAR TRANCOSO
COMER CON SALVADOR ESPINOSA, LLEGADA OBLIGADA AL VISITAR TRANCOSO
Texto y fotos: Tanya Ortiz
TRANCOSO, ZAC.- Visitar Trancoso y no llegar a comer al restaurante de Salvador Espinosa Reyes es inaceptable. Eso sí, hay que llegar temprano, porque la comida se acaba pronto, de ahí que muchos visitantes se queden con las ganas de probar sus platillos.
El caldo de res es el más buscado por sus comensales, aunque el plato de carne de res no se queda atrás, pero Salvador también prepara otro tipo de platillos como carne con chile y nopalitos con costillita, acompañados de arroz y frijoles, entre otros.
Al sentarse a esperar su platillo, la mayoría de la gente espera encontrar un plato común, no un gran plato, rebosante de carne y verduras, junto con otro platón de arroz, un queso fresco, molcajete de salsa y tortillas torteadas que, con facilidad, rinde para dos personas.
Cuando le gente pide carne asada, igual espera un bistec o una chuleta con algunos implementos, no un platón de carne amontonada, con chiles toreados, arroz, frijoles y ensalada, con sus respectivas tortillas torteadas.
Si por algo se distingue Salvador, es justo por servir platos vastos. No le gusta que la gente se quede con hambre y, al contrario, le agrada el rostro de sorpresa cuando sus comensales ven lo servido y, dicho sea de paso, no todos se lo acaban, por lo que terminan pidiendo para llevar el resto de lo ofrecido.
34 AÑOS DE TRADICIÓN
Este restaurante empezó hace casi 35 años, cuando la mamá de Salvador abrió sus puertas y empezó a ofrecer comida corrida. Entonces, Trancoso tenía la ventaja de que por ahí cruzaba la carretera federal 45 y era una oportunidad de muchas ventas para los que pasaban por el lugar.
Cuando se desvió la carretera, muchos comercios del camino sufrieron las consecuencias, pero el restaurante de Salvador prevaleció, gracias al empeño de su madre que decidió dejárselo para que él se hiciera cargo del negocio, luego “de un mal paso que di, pero que decidí componerme y ahora aquí estoy”.
En el restaurante Salvador abren desde las 8 de la mañana y ofrecen diverso desayunos; el caldo de res puede disfrutarse a partir de las 11 de la mañana, aunque hay gente que solo pasa y le hace reserva del platillo para pasar más tarde, pues sabe que a las 2 de la tarde ya no hay.
Está ubicado en el bulevar principal de Trancos, poco antes de llegar a la presidencia municipal. Vaya, conozca y platique con Salvador, que es buen anfitrión, y disfrute de una deliciosa comida.
Noticias Relacionadas
Nuestra Gente
RESISTE AL TIEMPO Y REFRESCA A ZACATECAS CON SABOR A TRADICIÓN
La historia comenzó hace más de tres décadas en el tradicional Tianguis de la Fayuca, uno de los espacios comerciales má...
Nuestra Gente
RECIBE FÍSICO DE LA UAZ PREMIO ESTATAL DE CIENCIA POR SU TRAYECTORIA Y FORMACIÓN DE NUEVAS GENERACIONES
El galardón distingue su trabajo en investigación científica, formación de estudiantes y aportaciones al desarrollo del...
Nuestra Gente
CONSERVA DAVID ITURBE TRADICIÓN E HISTORIAS ENTRE ANTIGÜEDADES
Al frente del Bazar de Antigüedades Iturbe, conserva un oficio que comenzó con su padre, arqueólogo de profesión que pos...
Nuestra Gente
AVANZAN SEIS ESTUDIANTES ZACATECANOS RUMBO A LA OLIMPIADA NACIONAL DE FÍSICA
Los estudiantes seleccionados son Federico Chávez Vázquez, del Instituto Miguel Agustín Pro (IMAP); Victoria Félix Alvar...