CONSEJO CIUDADANO, NO BOTÍN POLÍTICO
En el Congreso local, el diputado SANTOS GONZÁLEZ anda picando piedra con una reforma que, dicen, busca poner orden en la casa de la Comisión de Derechos Humanos del Estado. La tirada es clara: que el Consejo Consultivo sea verdaderamente honorífico, como marca el modelo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y no un carguito con dieta incluida. Porque, seamos francos, donde hay pago de por medio luego se asoman las tentaciones y la politización. La ley local habla de honor, pero también contempla pago, y ahí es donde el diputado dice que hay contradicción. Su propuesta elimina la dieta para que el encargo sea por prestigio y compromiso social, no por cheque quincenal. Además, recuerda que el Consejo es órgano de consulta, no parte operativa, y que un reglamento no puede dar más facultades que la propia ley. Como dice el dicho: cuentas claras, amistades largas.