LA LLUVIA HIZO LO QUE NADIE PODÍA
Pues al final fue la naturaleza la que terminó moviendo las piezas en Plaza de Armas. Después de días de resistencia, los maestros comenzaron a desmontar el plantón que mantenían en el corazón de la capital. Y no crea que fue por falta de ganas, sino porque el agua cayó con ganas desde la madrugada del domingo y el frío se dejó sentir como cobrador en quincena. Entre lonas empapadas, casas de campaña húmedas y guardias acumuladas, la realidad terminó imponiéndose. Claro que los profes aseguran que el movimiento sigue vivo y que esto es apenas un repliegue táctico. Eso sí, las malas lenguas no perdonaron y hubo quienes dijeron que hasta lograron espantar a CLAUDIA SHEINBAUM. Que después de los reclamos que le tocaron en Aguascalientes, mejor ya no se apareció por Zacatecas. Vaya usted a saber si será cierto, comadre, pero el chisme corrió más rápido que la lluvia por las calles del Centro.