LEVANTAN PARO ESTUDIANTES DE MEDICINA DE LA UAZ TRAS ACUERDO SOBRE REMOCIÓN DE DOCENTE POR AGRESIONES
Durante la reunión, se acordó la remoción de un docente señalado por presuntas agresiones verbales, físicas y psicológicas hacia los alumnos.
ZACATECAS, ZAC.- Estudiantes de la licenciatura en Medicina Humana de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), campus Siglo XXI, levantaron el paro de actividades este viernes después de sostener una mesa de negociación con autoridades universitarias. Durante la reunión, se acordó la remoción de un docente señalado por presuntas agresiones verbales, físicas y psicológicas hacia los alumnos.
Según testimonios recabados de manera anónima, el movimiento estudiantil nació a raíz de “múltiples situaciones de agresión verbal” por parte de un profesor de la materia de oncología, así como la falta de atención a denuncias previas.
“El principal motivo que impulsó a este movimiento fue el hecho de múltiples situaciones de agresión verbal por parte del docente”, señalaron los estudiantes.
Las agresiones no son algo nuevo, pues los estudiantes aseguraron que estos incidentes se han presentado en distintos semestres, sin que se diera una resolución inmediata, lo que generó inconformidad y temor entre la comunidad estudiantil. “Estas situaciones se habían presentado con anterioridad y no se les había dado una resolución de manera oportuna, sino hasta bastante tiempo después”, afirmaron los manifestantes, quienes también advirtieron sobre posibles represalias contra quienes decidan denunciar.
En cuanto a las agresiones, los estudiantes indicaron que incluyeron "tonos agresivos y demás insultos", e incluso señalaron que hubo conductas de tipo físico. Aunque no se precisó una cifra exacta de afectados, reconocieron que el número es considerable, incluidos alumnos de generaciones anteriores. Al menos más de 20 estudiantes participaron en la manifestación.
Tras el paro, los estudiantes sostuvieron una reunión con las autoridades de la Defensoría Universitaria, en la que se acordó la remoción del docente señalado. "Se llegó a un acuerdo en el cual se va a hacer una remoción del docente por parte de nuestro grupo y se tomarán igualmente las medidas pertinentes", explicaron los inconformes.
Los estudiantes aseguraron contar con pruebas que respaldan sus acusaciones, aunque estas se mantienen resguardadas por motivos de confidencialidad. “Se cuentan con pruebas que están totalmente resguardadas y solamente serán entregadas a las personas correspondientes para que se continúe con el proceso”, señalaron.
Además, como parte de los acuerdos, se estableció mantener una comunicación “bidireccional” con la administración universitaria para prevenir futuros casos y dar atención oportuna a quejas. Los manifestantes expresaron satisfacción con los resultados de la negociación y confiaron en que se cumplirán los acuerdos.
No obstante, advirtieron que permanecerán atentos al desarrollo del caso y a la aplicación de las medidas acordadas.
En paralelo, este medio recibió una carta de denuncia anónima atribuida a estudiantes de la Facultad de Medicina de la UAZ, en la que se señala a un profesor identificado como “C. López” por presuntas conductas de violencia verbal, psicológica y actitudes inapropiadas dentro del aula.
Según el documento, el docente habría incurrido en el uso constante de insultos como “pendejos”, “inútiles”, “jotos” y “puñetones”, además de gritos y humillaciones públicas que generaban “miedo, ansiedad y un ambiente hostil para el aprendizaje”. También se mencionaron acusaciones sobre la toma de fotografías sin consentimiento y comportamientos “misóginos, homofóbicos y violentos”.
La denuncia aclara que estos hechos “no son aislados ni recientes”, sino parte de un patrón que, aseguran, no ha sido atendido de manera efectiva por las autoridades universitarias. “Son años de denuncias que no han sido atendidas”, se lee en el texto, que califica la situación como “encubrimiento institucional”.
Asimismo, la carta indica que existe una demanda en proceso contra el docente señalado y subraya que el caso no sería el único dentro de la facultad, donde —afirman— persisten prácticas que normalizan la violencia en la formación médica.
Finalmente, los estudiantes hicieron un llamado a la comunidad universitaria a no guardar silencio ante este tipo de situaciones: “Que de verdad no se queden callados, la ayuda sí existe. No es posible que sigan agrediéndonos en nuestros derechos”, expresaron. Este movimiento, según los estudiantes, podría ser un punto de inflexión para visibilizar problemas similares en el ámbito universitario.