“NO SOMOS IGUALES”… PERO EL SILENCIO YA PESA
Pos ora sí que CLAUDIA SHEINBAUM salió a recordar aquello de “no mentir, no robar y no traicionar”, porque el tema de Sinaloa ya le anda respirando en la nuca a Morena. Y mientras en Estados Unidos siguen cerrándole el círculo a personajes cercanos a RUBÉN ROCHA, acá la presidenta prefirió hacerse de ladito cuando le preguntaron directamente por los exfuncionarios entregados a la justicia gringa. Eso sí, en el discurso se puso firme diciendo que nadie corrupto puede esconderse bajo el manto de la transformación y que ningún gobierno extranjero le va a quitar al pueblo su movimiento. El detalle, comadre, es que cuando uno tiene que repetir tanto que “no somos iguales”, es porque medio mundo ya empezó a hacer comparaciones. Y aunque SHEINBAUM insiste en defender la soberanía nacional, el problema ya no nomás viene de fuera, sino de las dudas que empiezan a crecer dentro del propio movimiento. Porque en política hay silencios que hacen más ruido que un mitin con bocinas prestadas.