NO TODO ES MIEL SOBRE HOJUELAS

Ramona Verde

Pero tampoco vamos a echar las campanas al vuelo, porque una reforma electoral merece lupa y no porras. PRI, Movimiento Ciudadano y hasta el PT, aliado habitual de Morena, levantaron la mano para advertir riesgos. CARLOS PEÑA cuestionó que la nueva fórmula pueda disminuir el peso de las minorías; JUAN DEL REAL puso sobre la mesa algo que sí merece explicación: faltaron simulaciones con elecciones anteriores para saber exactamente cómo habría cambiado la repartición de curules. Y la diputada RENATA ÁVILA dejó una pregunta bastante incómoda: ¿la considerarían igual de justa quienes hoy son mayoría si mañana fueran oposición? ¡Ándele! Ahí está el detalle, como decía Cantinflas. Simplificar la fórmula puede ser bueno, premiar el respaldo territorial también, pero ninguna mayoría debería diseñar reglas pensando solamente en la fotografía política del momento. La representación proporcional existe precisamente para que el Congreso no sea espejo exclusivo del ganador. Ahora tocará revisar números, constitucionalidad y efectos reales, porque en democracia hasta las buenas intenciones deben pasar por la calculadora.

Comparte esta nota:

Noticias Relacionadas