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RESISTE CAMPO ZACATECANO LA SEQUÍA; SEPTIEMBRE RENUEVA ESPERANZA PARA COSECHAS

Las lluvias de septiembre mantienen viva la posibilidad de recuperar cultivos y agostaderos tras una canícula complicada en Zacatecas.

Merari Martínez
Foto: Merari Martínez

ZACATECAS, ZAC.- Las lluvias han comenzado a devolver oxígeno al campo zacatecano, aunque de manera desigual. Mientras algunas regiones recuperan humedad, municipios del norte todavía enfrentan condiciones de sequedad que mantienen bajo presión a los productores.

Gerardo Luis Cervantes Viramontes, titular de la Secretaría del Campo (Secampo), reconoció que la canícula representó uno de los periodos más complicados para el sector agrícola, particularmente en Hinojosa y otras zonas del norte, donde la falta de precipitaciones afectó los cultivos.

Sin embargo, descartó que exista un escenario definitivo para las cosechas, pues las lluvias recientes podrían modificar el panorama durante las próximas semanas.

“Todavía la historia no está escrita”, afirmó al señalar que los cultivos continúan en desarrollo y aún existe margen para recuperar parte de las condiciones perdidas durante el periodo de mayor sequedad.

Cervantes Viramontes explicó que las precipitaciones regresaron a regiones como Valparaíso y el Cañón, además de Pinos y otros municipios. También se registró una lluvia importante durante la noche del miércoles en la capital, aunque la intensidad no fue uniforme.

“Hay regiones más llovidas que otras, pero así es el temporal y así son las cosas”, expresó.

El pronóstico para septiembre contempla más lluvias, lo que mantiene expectativas favorables entre los productores. Todavía resta aproximadamente un mes para conocer con mayor claridad el comportamiento de los cultivos y determinar las afectaciones.

Por ello, la Secampo considera prematuro cuantificar las posibles pérdidas ocasionadas por la falta de agua. El resultado dependerá, en buena medida, de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas.

“No debe de existir la desmoralización en la agricultura. Ahorita estamos todavía con la esperanza”, sostuvo el funcionario.

Las precipitaciones también serán fundamentales para recuperar los agostaderos, donde la falta de humedad frenó el crecimiento del zacate y aumentó la presión sobre las actividades ganaderas.

El comportamiento de las lluvias durante septiembre será determinante para establecer hasta dónde podrá recuperarse el campo zacatecano y cuál fue la magnitud real de los daños causados por la sequía.

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