VERO Y EL TIEMPO QUE TAMBIÉN ES VIDA
Como dicen en el rancho: “no todo es trabajar, también hay que vivir”, y parece que VERÓNICA DÍAZ ROBLES sí trae bien puesta esa idea. La reducción de la jornada laboral a 40 horas no es cualquier cosa, es un cambio que puede moverle el tapete a la vida diaria de miles de familias. Porque no se trata nomás de chingarle más horas, sino de trabajar mejor y tener chance de ver crecer a los hijos, de echar la plática o de descansar el cuerpo. La senadora está picando piedra rumbo al 2027, pero lo hace con propuestas que conectan con la gente, no con rollos mareadores. Si esta reforma se aplica bien, puede traer beneficios reales para Zacatecas, sobre todo en comercio y servicios. Ya lo decía la abuela: “el que mucho trabaja sin descanso, ni rinde ni alcanza”. Y ahí es donde entra la visión de futuro que algunos ya empiezan a notar.