AFIRMA EN GUATEMALA, AMALIA GARCÍA QUE LA PARIDAD EN MÉXICO ES RESULTADO DE UNA LUCHA HISTÓRICA DE LAS MUJERES
Frente a mujeres de distintos países de Latinoamérica, la senadora mexicana Amalia García Medina sostuvo que la paridad de género en México no fue una concesión del poder, sino el resultado de décadas de organización, resistencia y alianzas entre mujeres que decidieron transformar las reglas de la política.
CIUDAD DE GUATEMALA, GUATEMALA.- Frente a mujeres de distintos países de Latinoamérica, la senadora mexicana Amalia García Medina sostuvo que la paridad de género en México no fue una concesión del poder, sino el resultado de décadas de organización, resistencia y alianzas entre mujeres que decidieron transformar las reglas de la política.
Durante su conferencia magistral en el Encuentro Internacional de Mujeres y Mujeres Indígenas de la Región Latinoamericana, García recordó que México es uno de los pocos países que garantiza la paridad de género en su Constitución, estableciendo desde 2019 la integración equitativa de mujeres y hombres en todos los poderes públicos. Afirmó que este avance fue posible gracias a reformas como las cuotas de género, la alternancia en listas electorales y acuerdos entre mujeres de distintas fuerzas políticas, que priorizaron causas comunes por encima de diferencias ideológicas.
La legisladora subrayó que la paridad pierde sentido si no se refleja en cambios reales en la vida cotidiana, por lo que destacó la necesidad de combatir la violencia de género, impedir que agresores accedan a cargos públicos y garantizar condiciones seguras para que las mujeres ejerzan el poder. En ese contexto, señaló que la violencia política de género sigue siendo uno de los principales obstáculos, manifestándose en ataques, descalificaciones y campañas de desprestigio, especialmente durante los procesos electorales y en redes sociales.
García advirtió que, aunque existen leyes para sancionar este tipo de violencia, el problema persiste y, en algunos casos, se intensifica como reacción al avance de las mujeres en espacios de decisión. “Las leyes son necesarias, pero no suficientes”, planteó, al insistir en la urgencia de construir una cultura de respeto que frene la violencia contra mujeres y niñas.
Durante el diálogo con la audiencia, la senadora también puso sobre la mesa el tema del sistema de cuidados, al señalar que el trabajo doméstico y de cuidados, realizado mayoritariamente por mujeres, sostiene tanto la vida como la economía. Recordó que en México este trabajo equivale al 26 por ciento del Producto Interno Bruto, pese a que históricamente no ha sido reconocido ni remunerado.
Finalmente, llamó a los países de la región a construir un Estado de bienestar cuidador, donde el sistema de cuidados sea una política pública central. “La paridad es para cambiar la vida”, concluyó, al afirmar que sin transformar las condiciones que limitan a las mujeres, la igualdad seguirá siendo solo un principio en el papel.