ALERTAN FALLAS EN PUNTOS VIOLETA Y URGEN ACCIONES INMEDIATAS EN LA UAZ
Los Puntos Violeta, implementados como espacios de atención a violencias en entornos educativos, enfrentan obstáculos que limitan su efectividad en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), advirtió la docente Cristal Yurinova Fibela Esparza.
ZACATECAS, ZAC.- Los Puntos Violeta, implementados como espacios de atención a violencias en entornos educativos, enfrentan obstáculos que limitan su efectividad en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), advirtió la docente Cristal Yurinova Fibela Esparza.
Aunque reconoció que esta iniciativa surgió desde colectivas y mujeres universitarias e incluso ha sido replicada en otras instituciones del país, señaló que su alcance resulta insuficiente ante un entorno social en constante cambio, marcado por prácticas “sexistas y hostiles”.
Durante capacitaciones impartidas en distintos niveles educativos, la académica detectó una creciente resistencia entre estudiantes, alimentada principalmente por la desinformación en redes digitales. “Pareciera que los Puntos Violeta son discriminatorios o separatistas, cuando en realidad buscan generar acompañamiento ante cualquier tipo de violencia”, explicó.
Asimismo, subrayó que, pese a la existencia de un protocolo institucional contra el acoso y hostigamiento cuya creación tomó más de diez años, persisten dudas sobre su aplicación real. A esto se suma que dicho mecanismo no contempla de manera integral problemáticas actuales como la violencia digital.
La desconfianza hacia la institución es otro factor que debilita estos esfuerzos, derivado de conflictos recientes dentro de la comunidad universitaria. “Necesitamos redefinir rutas, acercarnos nuevamente a la población y garantizar que estos espacios realmente funcionen”, afirmó.
Aun cuando los comités y Puntos Violeta ya están instalados en diversas unidades académicas, su baja visibilidad impide que estudiantes identifiquen con claridad dónde acudir en situaciones de riesgo.
Frente a este panorama, la docente llamó a reforzar el trabajo comunitario, acelerar la actualización de protocolos y priorizar respuestas inmediatas ante casos de violencia. “Los cambios no pueden esperar. Necesitamos actuar ahora”, concluyó.