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CONMEMORA ZACATECAS 480 AÑOS ENTRE CANTERA, FE Y MEMORIA

Este 8 de septiembre, Zacatecas vuelve la mirada hacia sus orígenes para conmemorar 480 años de historia, una historia que comenzó a tomar forma con el descubrimiento de sus riquezas mineras en 1546 y que, casi cinco siglos después, permanece viva en sus calles, templos, plazas y edificios de cantera rosa.

Merari Martínez

ZACATECAS, ZAC. - La ciudad no necesita que le recuerden su edad: la lleva escrita en la piedra.

Este 8 de septiembre, Zacatecas vuelve la mirada hacia sus orígenes para conmemorar 480 años de historia, una historia que comenzó a tomar forma con el descubrimiento de sus riquezas mineras en 1546 y que, casi cinco siglos después, permanece viva en sus calles, templos, plazas y edificios de cantera rosa.

Pero la fecha no sólo convoca a la memoria histórica. En el calendario zacatecano, el 8 de septiembre también tiene un significado profundamente religioso: es el día dedicado a Nuestra Señora de los Zacatecas, patrona principal de la capital, cuya imagen recibe veneración en la Catedral Basílica.

La celebración ocurre así entre dos dimensiones inseparables de la ciudad: la Zacatecas que nació alrededor de la minería y la Zacatecas que construyó buena parte de su identidad alrededor de la fe.

La coincidencia con la Natividad de la Virgen María, que la Iglesia celebra también cada 8 de septiembre, fortalece el carácter religioso de la jornada. Las campanas, las celebraciones litúrgicas y la presencia de los fieles se mezclan con las expresiones populares que, año tras año, convierten esta fecha en una de las más significativas para los zacatecanos.

Y mientras la devoción ocupa los templos, la historia permanece afuera.

Está en los callejones que ascienden y descienden por el corazón de la ciudad; en las fachadas de cantera que cambian de tonalidad con la luz; en los antiguos espacios vinculados a la actividad minera y en una arquitectura que convirtió a Zacatecas en uno de los referentes urbanos más importantes del país.

No es casualidad que ese patrimonio haya alcanzado reconocimiento internacional. El centro histórico de Zacatecas forma parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, distinción que reconoce el valor excepcional de una ciudad moldeada por la minería, la arquitectura y el encuentro de distintas tradiciones culturales.

“Zacatecas no solamente es una ciudad que tiene historia; es una ciudad que conserva su historia y la sigue viviendo"

A 480 años de aquel episodio fundacional, la ciudad enfrenta el desafío de no convertir su pasado en una pieza de museo. Porque celebrar no significa únicamente mirar hacia atrás. También significa preguntarse qué permanece, qué se ha transformado y qué se quiere conservar para las generaciones que vienen.

La jornada encuentra además a Zacatecas en el ambiente festivo que acompaña el arranque de la tradicional Feria Nacional de Zacatecas (FENAZA). La solemnidad religiosa convive con la música, las actividades populares y el movimiento propio de una ciudad que, durante estos días, vuelve a colocarse en el centro de la atención.

En las calles, la historia y la fiesta caminan juntas.

Por un lado, la memoria de quienes llegaron atraídos por la riqueza de las minas y dieron origen a una ciudad que crecería entre cerros y vetas de plata. Por otro, la devoción a una advocación mariana que encontró en Zacatecas un lugar central de veneración.

Así llega Zacatecas a sus 480 años: minera y religiosa, monumental y popular, histórica pero todavía en construcción.

Este 8 de septiembre no sólo se conmemora una fecha. Se reafirma una identidad.

La cantera rosa permanece. Las campanas vuelven a sonar. La ciudad se llena de visitantes y celebraciones. Y entre callejones, templos y plazas, Zacatecas recuerda que hay ciudades cuya historia no se cuenta solamente en libros: se camina, se escucha y se celebra.

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