CRIARTE | TEMPERAMENTOS
Las personas tenemos nuestro propio temperamento desde antes de nacer y nos acompaña toda la vida, es importante conocerlo para comprendernos a nosotros mismos, comprender a nuestros hijos y a las personas con las que convivimos.
Por: Regina Robles*
"Conocerme a mí mismo para poder comprender mi propio comportamiento y después buscar entender a los demás".
Conocer el comportamiento del ser humano y comprender por qué todos somos diferentes, es un tema que nos ha sido interesante estudiar. Desde tiempos de Hipócrates y posteriormente Galeno, se ha analizado el temperamento.
Las personas tenemos nuestro propio temperamento desde antes de nacer y nos acompaña toda la vida, es importante conocerlo para comprendernos a nosotros mismos, comprender a nuestros hijos y a las personas con las que convivimos, y sobre todo, para saber los aspectos que debemos trabajar para ser mejores.
Podemos considerar que todas las personas tenemos un temperamento primario y un temperamento secundario; uno nos domina y el otro nos ayuda a ser más equilibrado.
Sanguíneo: Son personas optimistas, bromistas, entusiastas, siempre están buscando nuevas aventuras o actividades estimulantes; son personas afectuosas, adaptables y con gran capacidad de vivir el presente. Su lenguaje del amor es el contacto físico y su estilo de aprendizaje es kinestésico.
Colérico: Son personas prácticas, objetivas, decididas, independientes, líderes naturales; suele ser impacientes y sarcásticos. Están enfocados en el control y el logro de resultados. Su lenguaje del amor son los servicios especiales y su estilo de aprendizaje es auditivo.
Melancólico: Tienen una mente analítica y una gran profundidad emocional; son perfeccionistas, leales, creativos y detallistas, tienen una gran capacidad para la introspección y el pensamiento crítico. Suelen ser muy autocríticos, tienden a ser pesimistas y se sienten heridos con facilidad. Su lenguaje del amor es el tiempo de calidad y su estilo de aprendizaje es lectura y escritura.
Flemático: Son las personas más estables y tranquilas, transmiten paz y rara vez se enojan o demuestran enojo; son confiables, diplomáticos y muy eficientes bajo presión, ya que no suelen entrar en pánico; les cuesta trabajo tomar decisiones ya que piensan mucho las cosas y les cuesta trabajo aceptar los cambios. Su lenguaje del amor son las palabras de afirmación y su estilo de aprendizaje es visual.
Lo más importante es conocernos a nosotros mismos, observar nuestras fortaleces y trabajar en nuestros puntos de oportunidad, y comprender el comportamiento de nuestros hijos para ayudarles a potencializar sus fortalezas.
Recuerda que… CRIAR ES UN ARTE Y TÚ ERES EL ARTISTA QUE TUS HIJOS NECESITAN.
*Psicopedagoga, especializada en crianza consciente, disciplina positiva, estimulación temprana, trauma complejo de la infancia, embarazo y salud primal.
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