DESATA VIDEO DE CACHORROS DE JAGUAR ALERTAS POR SU PROTECCIÓN EN SAN LUIS POTOSÍ
El video, grabado por trabajadores en la Zona Media de San Luis Potosí, se volvió viral en pocas horas y superó las 260 mil reproducciones en un solo día, acompañado de un llamado claro: respetar y proteger a la fauna silvestre.
ECODIARIO
ZONA MEDIA, SLP.- Dos cachorros de jaguar caminando con curiosidad sobre unas vías férreas bastaron para capturar la atención de miles de personas. El video, grabado por trabajadores en la Zona Media de San Luis Potosí, se volvió viral en pocas horas y superó las 260 mil reproducciones en un solo día, acompañado de un llamado claro: respetar y proteger a la fauna silvestre.
Las imágenes muestran a los felinos explorando el entorno sin aparente temor, una escena poco común que generó asombro, pero también inquietud. En los comentarios, usuarios expresaron preocupación por el riesgo que implica difundir la ubicación del avistamiento, ante la posible presencia de cazadores furtivos o represalias en zonas donde ganaderos han atacado jaguares por temor a pérdidas de ganado.
Especialistas señalan que este tipo de registros pueden ser una señal positiva. La presencia de cachorros sugiere que la región podría funcionar como zona de reproducción, lo que habla de un ecosistema que aún conserva condiciones para la especie. Sin embargo, también expone su vulnerabilidad frente a la expansión humana, la fragmentación del hábitat y los conflictos con actividades productivas.
De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el jaguar está catalogado como “casi amenazado” en México, donde se estima una población de entre 4 mil y 6 mil ejemplares. La pérdida de selvas y corredores biológicos sigue siendo uno de los principales riesgos para su supervivencia.
El video, celebrado por muchos como un recordatorio de la riqueza natural del país, también abrió un debate incómodo: hasta qué punto la visibilidad ayuda a la conservación y cuándo se convierte en una amenaza. Mientras los cachorros se alejan entre rieles y vegetación, el desafío permanece en tierra firme: protegerlos sin exponerlos.