EL MAR NO MIENTE
Y mientras tanto, allá en Veracruz, el asunto huele más feo que pescado echado a perder. La gobernadora ROCÍO NAHLE GARCÍA dice que no pasa nada, que apenas una tortuguita apareció y ni estaba manchada, pero del otro lado, pescadores y ambientalistas cuentan otra historia: tortugas, delfines y peces muertos que sí traen huella de hidrocarburo. Como dicen por ahí, no hay peor ciego que el que no quiere ver. La gente que vive en la zona asegura que el daño es real y que el mar está hablando clarito. Incluso mencionan que ya van más de una docena de especies afectadas. Y mientras el gobierno revisa videos para “confirmar”, las comunidades piden respuestas, indemnizaciones y que alguien se haga responsable. Porque el problema no es menor, comadres, el mar no se puede barrer debajo de la alfombra. Y cuando la naturaleza cobra factura, no hay discurso que alcance para tapar la realidad.