El nacimiento, pieza clave de la temporada navideña

Rocío Pedroza

TEXTO Y FOTO: CECILIA PALACIOS

FRESNILLO, ZAC.- En esta temporada decembrina, el nacimiento vuelve a ocupar un lugar central tanto en las inmediaciones como al interior del Santuario del Santo Niño de Atocha. Más allá de ser un elemento decorativo, cada figura que lo integra guarda un simbolismo profundo que conecta la tradición con el significado espiritual de la Navidad.

El pesebre, humilde y sencillo, recuerda que el mensaje navideño surge desde lo más básico, lejos del lujo, poniendo en el centro la sencillez y la esperanza.

María y José representan la obediencia, la fidelidad y la protección de la familia, valores que se refuerzan en estas fechas y que dan sentido a la unión y al cuidado mutuo.

El buey y el asno, de acuerdo con la tradición, ofrecieron su aliento para dar calor al recién nacido. Su presencia simboliza a la naturaleza reconociendo a su creador, integrándose al acontecimiento central del nacimiento.

La estrella de Belén, colocada en lo alto, representa la luz, la guía y la fe que conduce hacia la esperanza. Finalmente, los Reyes Magos simbolizan que el mensaje de paz y amor no distingue fronteras ni orígenes, y está destinado a todos los pueblos del mundo.

Así, el nacimiento no solo adorna los espacios durante la Navidad, sino que mantiene viva una historia cargada de significado, tradición y reflexión que año con año convoca a creyentes y visitantes.

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