ENFRENTA MÉXICO CLIMA EXTREMO POR EL FRENTE FRÍO 30 Y LA TERCERA TORMENTA INVERNAL
El invierno volvió a mostrar su cara más severa en México. La combinación del Frente Frío 30 y la tercera tormenta invernal de la temporada ha provocado un escenario de clima extremo en amplias zonas del país, con temperaturas bajo cero, lluvias intensas, fuertes rachas de viento y la posibilidad de nevadas en regiones montañosas.
ECODIARIO
CIUDAD DE MÉXICO.- El invierno volvió a mostrar su cara más severa en México. La combinación del Frente Frío 30 y la tercera tormenta invernal de la temporada ha provocado un escenario de clima extremo en amplias zonas del país, con temperaturas bajo cero, lluvias intensas, fuertes rachas de viento y la posibilidad de nevadas en regiones montañosas.
Desde el norte hasta el centro del territorio, el descenso térmico se ha sentido con fuerza. En estados del noroeste y la Mesa del Norte, las madrugadas se han vuelto más largas y frías, con heladas que afectan tanto a comunidades rurales como a zonas urbanas. En áreas serranas, el termómetro ha caído por debajo de los cero grados, creando condiciones propicias para la caída de nieve o aguanieve.
El sistema frontal avanza acompañado de una masa de aire polar que refuerza el ambiente gélido y genera inestabilidad atmosférica. Esto se traduce en lluvias fuertes en distintas regiones del país, así como en vientos intensos que elevan la sensación térmica de frío y complican la movilidad en carreteras y zonas abiertas.
Más allá del impacto inmediato en el clima, el fenómeno ha puesto a prueba la rutina diaria de miles de personas. El frío extremo representa un riesgo para poblaciones vulnerables, para el sector agrícola y ganadero, y para quienes dependen de actividades al aire libre. Las heladas pueden dañar cultivos, mientras que las lluvias y los vientos incrementan el riesgo de accidentes y afectaciones en infraestructura.
Este episodio invernal confirma que, aunque México suele asociarse con climas templados, el invierno puede traer condiciones severas que transforman el paisaje y la vida cotidiana en cuestión de horas. El país se mantiene atento al avance de estos sistemas, mientras el frío sigue marcando el ritmo de los días y las noches.