ENTRE CIFRAS Y REALIDADES | LA INCLUSIÓN EDUCATIVA COMO EJE CLAVE PARA EL ACCESO Y LA PERMANENCIA EN LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR

En México, aproximadamente 24 % de la población tiene educación media superior completada, lo que indica retos importantes en la cobertura y en la finalización de este nivel educativo, además de notorias desigualdades por región y condición sociodemográfica (Inegi2022).

Luis Martín Badillo
ENTRE CIFRAS Y REALIDADES | LA INCLUSIÓN EDUCATIVA COMO EJE CLAVE PARA EL ACCESO Y LA PERMANENCIA EN LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR

“La inclusión en la educación media superior es clave para garantizar no sólo el acceso, sino la permanencia y el desarrollo pleno de las y los jóvenes en condiciones de equidad y respeto”.

Por Adrián Nevares*

Dar seguimiento al tema de inclusión en la educación media y fortalecerlo de manera explícita en el nivel medio superior es esencial para garantizar tanto el acceso como la permanencia de las y los jóvenes en el sistema educativo mexicano.

En México, aproximadamente 24 % de la población tiene educación media superior completada, lo que indica retos importantes en la cobertura y en la finalización de este nivel educativo, además de notorias desigualdades por región y condición sociodemográfica (Inegi2022).

La inclusión no se limita a abrir puertas de ingreso, sino que implica eliminar barreras estructurales que afectan especialmente a grupos históricamente marginados —por ejemplo, jóvenes indígenas, con discapacidad o en condiciones de pobreza—, y que están directamente relacionadas con tasas de deserción más altas y una progresión educativa desigual.

La desagregación de datos por motivos de discriminación como origen étnico, situación económica y género es indispensable para evaluar estos desafíos y diseñar políticas efectivas (Inegi, 2025).

Esto cobra mayor relevancia ante cifras como la de una tasa de finalización relativamente baja en media superior, donde solo una parte de quienes ingresan logra concluir dicho nivel (Rodríguez, S. 2018).

Integrar los principios de respeto, tolerancia e inclusión en la conducción de los programas educativos responde a visiones pedagógicas que insisten en la educación como práctica emancipada y socialmente significativa.

Para Paulo Freire, la educación debe ser un espacio de diálogo que reconozca y valore la diversidad, promoviendo la participación activa de cada estudiante en la construcción de su aprendizaje y de su contexto social.

Asimismo, desde una perspectiva constructivista como la de Lev Vygotsky, la interacción social y el andamiaje pedagógico son esenciales para que el estudiantado desarrolle competencias cognitivas y socioemocionales en un entorno seguro y respetuoso.

Fortalecer estos principios en el nivel medio superior significa asegurar no sólo el acceso, sino también la permanencia y el bienestar de la comunidad estudiantil.

Una educación inclusiva y respetuosa contribuye a disminuir la deserción, a reducir brechas de desigualdad y a fomentar una ciudadanía crítica, solidaria y comprometida con la justicia social.

En última instancia, el seguimiento continuo y la implementación consistente de políticas de inclusión permiten avanzar hacia un sistema educativo más equitativo y efectivo, donde todas y todos los jóvenes puedan desarrollar su potencial en condiciones de dignidad y respeto.

*Dr. en Gestión Educativa. "Liderazgo que inspira, visión que transforma y educación que construye futuro.”

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