ESCALA HONNOLD EN SOLITARIO EL TAIPEI 101 Y LLEVA LA ESCALADA URBANA AL LÍMITE

El escalador estadounidense completó un ascenso en solitario al rascacielos más alto de Taiwán, con 509 metros de altura, sin cuerdas y ante la mirada de miles de personas que siguieron la transmisión en vivo a través de Netflix.

Luis Martín Badillo
ESCALA HONNOLD EN SOLITARIO EL TAIPEI 101 Y LLEVA LA ESCALADA URBANA AL LÍMITE

ECODIARIO


TAIPÉI, TAIWÁN.- Desde el suelo, la silueta del Taipei 101 parece inalcanzable. Noventa minutos después, Alex Honnold estaba en la cima. El escalador estadounidense completó un ascenso en solitario al rascacielos más alto de Taiwán, con 509 metros de altura, sin cuerdas y ante la mirada de miles de personas que siguieron la transmisión en vivo a través de Netflix.

El edificio, el emblemático Taipei 101, se convirtió en un muro vertical de concreto y cristal. Honnold avanzó con precisión milimétrica, usando salientes mínimas y estructuras externas, hasta completar lo que ya es considerado un récord de escalada libre en un rascacielos.

El nombre de Honnold no es nuevo en las hazañas extremas. Su ascenso sin protección a El Capitán, documentado en Free Solo, le dio fama mundial y un Óscar. Esta vez, el escenario no fue una pared natural, sino un ícono urbano observado en tiempo real por una audiencia global.

La proeza desató admiración inmediata, pero también un debate abierto. Mientras algunos celebran la destreza física y mental necesaria para ejecutar una escalada de este nivel, otros cuestionan los riesgos extremos y el papel del espectáculo mediático en deportes donde un solo error puede ser fatal.

Entre aplausos y críticas, el ascenso al Taipei 101 dejó claro que la línea entre el deporte, el reto personal y el show global es cada vez más delgada cuando se escala sin margen para fallar.

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