EXIGEN DIGNIFICAR AL PERSONAL DE SALUD EN TRANSICIÓN A IMSS-BIENESTAR
Francisco Félix Ramírez, secretario general del Sindicato Mexicano del IMSS-Bienestar, señaló que uno de los ejes centrales del cambio es la posible absorción de empleados que actualmente laboran bajo esquemas de contrato y suplencia, muchos de ellos con años de servicio sin prestaciones.
ZACATECAS, ZAC.- En medio de carencias hospitalarias y condiciones laborales precarias, el proceso de transición al modelo IMSS-Bienestar avanza con claroscuros: mientras se promete la regularización de trabajadores, persisten bajos salarios, falta de insumos y temor entre el personal eventual.
Francisco Félix Ramírez, secretario general del Sindicato Mexicano del IMSS-Bienestar, señaló que uno de los ejes centrales del cambio es la posible absorción de empleados que actualmente laboran bajo esquemas de contrato y suplencia, muchos de ellos con años de servicio sin prestaciones.
“Hay compañeros que llevan más de 10 años trabajando en condiciones precarias, sin prestaciones y con salarios muy bajos. Lo que se pretende es que ahora tengan un empleo digno”, afirmó.
Explicó que estos trabajadores, originalmente contratados por la Secretaría de Salud estatal, aún no pueden integrarse formalmente al sindicato debido a su estatus laboral; sin embargo, han recibido acompañamiento ante el temor de represalias o despidos.
Las recientes protestas del personal de salud, subrayó, tienen fundamento ante las condiciones que enfrentan. “No es digno para ningún trabajador de la salud. Además, muchos no cuentan con seguridad social, lo cual es indignante”, expresó, al referirse a pagos de apenas entre 90 y 100 pesos por guardia.
El dirigente incluso evidenció casos extremos: trabajadores que continúan laborando pese a enfermedades graves ante la falta de derechos laborales.
Aunque reconoció avances como la basificación de aproximadamente mil empleados en 2023, advirtió que persisten deficiencias administrativas y operativas que frenan el impacto del nuevo modelo.
A esto se suma el desabasto de medicamentos e insumos médicos en hospitales. En el Hospital General de Fresnillo, denunció, las limitaciones son críticas. “Estamos limitados prácticamente a biometrías hemáticas; no hay química sanguínea ni pruebas de función hepática. Además, el tomógrafo está descompuesto y no ha sido reparado”, señaló.
Finalmente, indicó que, pese a las solicitudes realizadas, el nivel de abasto apenas alcanza alrededor del 60 por ciento, lo que compromete la atención médica y mantiene en incertidumbre tanto a trabajadores como a pacientes.