Invita obispo de Zacatecas a cerrar 2025 con conciencia y esperanza

Rocío Pedroza
Invita obispo de Zacatecas a cerrar 2025 con conciencia y esperanza

Texto y Foto: Merari Martínez

 ZACATECAS,  ZAC.- El obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, invitó a la sociedad zacatecana a mirar el paso del tiempo no como un simple cambio de calendario, sino como un ejercicio profundo de reflexión sobre la vida personal, familiar y comunitaria.

El prelado señaló que cerrar un año no significa únicamente concluir una etapa de forma automática, sino reconocer que el tiempo es vida compartida: la propia, la de la familia, los amigos y la comunidad. En ese recorrido, dijo, se encuentran avances, ausencias, aprendizajes y decisiones que van construyendo cultura y sociedad.

Durante su reflexión, Noriega Barceló llamó a revisar cómo se vivió el año 2025, tanto en lo individual como en lo colectivo, y a cuestionarse si las acciones y omisiones contribuyeron al país y al entorno que se desea. Invitó a no postergar este examen de conciencia para el final de la vida, sino a hacerlo de manera constante y responsable.

El obispo recordó que 2025 fue un Año Jubilar, proclamado por el Papa Francisco como un tiempo especial de gracia, caridad y esperanza. Además, destacó las peregrinaciones, iniciativas y expresiones de fe realizadas durante el año, y exhortó a los fieles a preguntarse si realmente fortalecieron su esperanza y su sentido de destino trascendente.

Al cerrar el año, Noriega Barceló llamó a firmar simbólicamente una actitud de gratitud, pedir perdón por las negligencias y encomendar el tiempo vivido a la misericordia de Dios. Asimismo, subrayó el mensaje de la Navidad como un llamado a la humildad, a la confianza en la providencia y al valor de la familia y la comunidad.

Al referirse al inicio de 2026, el obispo expresó su deseo de que sea un año de metas alcanzadas, pero advirtió que ello dependerá de la visión de futuro, del esfuerzo personal, de las circunstancias y de la acción de Dios. Señaló que la Iglesia propone comenzar el año mirando a María, Madre de Dios, como ejemplo de colaboración humana en la obra de la salvación.

Finalmente, recordó que el primer día del año se celebra la Jornada Mundial de la Paz, e hizo un llamado a orar y comprometerse activamente para construirla, subrayando que la paz es un don de Dios, pero también una tarea de cada ciudadano.

El mensaje concluyó con una bendición para los habitantes de Zacatecas, deseándoles un año lleno de gracia, salud, fe firme, esperanza constante, caridad perseverante y paz, tanto en sus actividades diarias como en su caminar espiritual.

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