Propone Geovanna Bañuelos reforma para garantizar autonomía económica de las mujeres
ZACATECAS, ZAC.- La senadora Geovanna Bañuelos presentó en el Senado de la República una iniciativa de reforma a la Ley de la Economía Social y Solidaria, con la que busca incorporar de manera obligatoria la perspectiva de género en los programas de fomento a la economía social, especialmente en zonas rurales y de alta marginación.
La propuesta, impulsada por la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo durante el actual periodo legislativo, plantea que los programas regionales y especiales incluyan metas verificables sobre la participación de mujeres en la constitución, dirección y fortalecimiento de organismos del sector social, así como reglas de operación con enfoque de igualdad sustantiva, desarrollo inclusivo y rendición de cuentas.
Bañuelos explicó que, aunque la ley reconoce al sector social como un pilar del desarrollo nacional, no establece mecanismos explícitos que garanticen a las mujeres el acceso equitativo a apoyos, financiamiento, capacitación ni espacios de toma de decisiones, lo que limita el impacto de las políticas públicas dirigidas a este sector.
La legisladora señaló que la falta de criterios claros para incluir a mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y comunidades indígenas en los programas de financiamiento reduce el potencial de la economía social como motor de equidad, crecimiento y sostenibilidad, particularmente en contextos de incertidumbre económica.
Detalló que la reforma propone introducir como mandato legal la perspectiva de género y la inclusión social y territorial, además de establecer mecanismos operativos que permitan que los emprendimientos liderados por mujeres accedan en condiciones equitativas a capital semilla, crédito, asesoría y garantías.
La iniciativa también busca fortalecer el papel del Instituto Nacional de la Economía Social y de la Secretaría de Economía, a fin de que los programas de fomento contemplen metas medibles de participación femenina, criterios de sostenibilidad y condiciones para que los proyectos en zonas de alta marginación puedan formalizarse, acceder al mercado y generar empleo digno.
De acuerdo con datos del Banco de México, las mujeres representan solo el 30.6 por ciento de las empresas con acceso a crédito y concentran apenas el 24 por ciento del saldo del financiamiento empresarial, mientras que más de la mitad de las mujeres ocupadas labora en el sector informal, lo que agrava la desigualdad económica.
Finalmente, la senadora del Partido del Trabajo afirmó que la iniciativa busca garantizar la autonomía económica de las mujeres, fortalecer su liderazgo cooperativo y avanzar hacia un modelo de economía social más justo, equitativo y con impacto territorial incluyente