Rechazan varios países control externo sobre Venezuela tras captura de Maduro
ECODIARIO
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Seis países —Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España— cerraron filas este domingo para rechazar cualquier intento de control externo sobre Venezuela, luego de que Washington afirmara haber asumido el control del país tras la detención de Nicolás Maduro. La reacción llegó en medio de una jornada tensa que encendió alarmas regionales por el impacto político, económico y de seguridad que puede provocar el giro de los acontecimientos.
Según un comunicado difundido por la Cancillería colombiana, los gobiernos expresaron su preocupación por “cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos” venezolanos, una referencia directa al petróleo, eje del conflicto y principal activo del país.
La postura conjunta se conoció después de que el expresidente estadounidense Donald Trump señalara que uno de sus objetivos centrales es mantener el dominio sobre el crudo venezolano, que alberga las mayores reservas probadas del mundo. Para los países firmantes, la crisis debe resolverse sin injerencias externas y con respeto a la voluntad popular.
Washington confirmó que Maduro fue capturado y trasladado a Nueva York, donde enfrentará cargos por presunto narcotráfico y terrorismo. En paralelo, Estados Unidos reconoció a Delcy Rodríguez como nueva mandataria, con el respaldo de la cúpula militar venezolana, un movimiento que profundizó la polarización internacional.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que es “prematuro” hablar de elecciones en este momento. Del otro lado del tablero, aliados de Caracas como Rusia, China, Irán y Cuba condenaron la incursión y exigieron la liberación inmediata de Maduro, elevando la presión diplomática en foros como la ONU.
La región observa con cautela. Lo que empezó como una operación anunciada desde Washington se transformó en un episodio que reaviva viejas heridas en América Latina y deja una pregunta abierta: quién decide el futuro de Venezuela cuando el poder cruza fronteras.