ROBERTO LUÉVANO NO CRUZARÁ LOS BRAZOS.
Así de ambivalentes estuvieron los rostros de quienes acompañaron a ROBERTO LUÉVANO en el recuento de los votos en Guadalupe. La exigencia para revisar las actas le permitió subir el conteo inicial de 28 mil 50 votos a 31 mil 158, es decir, rescató poco más de votos, lo que lo acercó peligrosamente a PEPE SALDÍVAR, quien hasta el último minuto se mantuvo en el primer lugar. Ya cuando no hubo de dónde sacar más votos, ROBERTO LUÉVANO reconoció la derrota; sin embargo, aseguró que fue debido a graves irregularidades que le dan pie, no solo a impugnar los resultados, sino a solicitar un juicio de nulidad de las elecciones, algo así como lo que pasó en 2016 en la capital entre el PRI y Morena, un juego que se dirimió en la mesa del tribunal electoral y obligó, a por primera vez en la historia, a repetir las elecciones. ¿Será que la historia está condenada a repetirse?