Sellan reconciliación Musk y Trump en una cena privada en Mar-a-Lago
ECODIARIO
PALM BEACH, EE.UU.- La noche del sábado 3 de enero dejó una imagen que hasta hace unos meses parecía improbable: Elon Musk y Donald Trump compartiendo una cena distendida en Mar-a-Lago, la residencia del presidente en Florida. En la mesa también estuvo Melania Trump. El encuentro fue breve, privado y cargado de mensajes políticos.
Musk confirmó la reunión a través de su cuenta en X, donde la describió como una “cena encantadora” y aseguró que “2026 va a ser increíble”, una frase que rápidamente encendió lecturas sobre un acercamiento estratégico. El gesto no fue menor: ocurre tras meses de distanciamiento público entre ambos, luego de que el empresario abandonara en mayo de 2025 su cargo como asesor de eficiencia gubernamental, en desacuerdo con el gasto federal y el plan fiscal impulsado por Trump.
La cena pareció cerrar ese capítulo. Fuentes cercanas al entorno republicano interpretan el encuentro como el fin de la disputa y el inicio de una nueva etapa de colaboración. Tras la reunión, Musk adelantó su intención de apoyar financieramente a los republicanos en las elecciones legislativas de mitad de periodo de 2026, con el objetivo de que mantengan el control del Congreso.
Durante la conversación también hubo espacio para la política exterior. Musk felicitó a Trump por la reciente operación militar estadounidense en Venezuela, a la que calificó como una “victoria para el mundo”, alineándose con uno de los movimientos más polémicos de la actual administración.
El reencuentro confirma algo más que una tregua personal. Musk, que fue el mayor donante de la campaña de reelección de Trump en 2024, vuelve a orbitar cerca del poder presidencial. En Mar-a-Lago, entre platos servidos y frases calculadas, quedó claro que la relación entre el magnate tecnológico y el presidente vuelve a estar en sintonía.