AUTONOMÍA ECONÓMICA DE LAS MUJERES | SEMBRAR BIENESTAR: LO QUE DEJÓ LA VISITA DE CLAUDIA SHEINBAUM A PÁNFILO NATERA

Maricarmen Salinas
AUTONOMÍA ECONÓMICA DE LAS MUJERES | SEMBRAR BIENESTAR: LO QUE DEJÓ LA VISITA DE CLAUDIA SHEINBAUM A PÁNFILO NATERA

Ayer, Claudia Sheinbaum Pardo estuvo en Zacatecas. Y no fue una visita más. Fue un recordatorio de que el bienestar —cuando se toma en serio— no es un discurso, sino una política pública que toca la vida cotidiana de las personas.

Desde General Pánfilo Natera, donde se entregaron tarjetas de la Pensión Mujeres

Bienestar: Hasta la inauguración de infraestructura para fortalecer la cadena productiva del frijol en Sombrerete, el mensaje fue claro: el desarrollo empieza por quienes históricamente han sido relegadas y relegados.

Porque hablar de bienestar no es solamente hablar de apoyos económicos. Es hablar de reconocimiento.

Reconocimiento a las mujeres que han sostenido la vida durante décadas sin salario, sin seguridad social y muchas veces sin descanso. Hoy, miles de mujeres en Zacatecas reciben este apoyo como un acto de justicia social.

Y eso importa. Importa porque durante años el trabajo de cuidados fue invisible. Porque en un país atravesado por desigualdades estructurales, poner a las mujeres en el centro no es un gesto simbólico, es una transformación de fondo.

Pero también importa lo que se impulsa desde el campo zacatecano.

En un contexto donde el campo es motor de desarrollo y orgullo comunitario, la ampliación del programa de acopio de frijol y la apertura de una planta con capacidad para procesar más de mil 400 toneladas mensuales no solo representan infraestructura: representan una apuesta por fortalecer las cadenas productivas, generar mejores condiciones para las y los

productores y avanzar hacia un campo más justo, competitivo y con mayor valor agregado.

Porque el bienestar también se construye desde la tierra. Desde quienes siembran, cosechan y sostienen la soberanía alimentaria de este país.

El bienestar también se construye desde la cercanía y el diálogo permanente con las

comunidades. Escuchar, acompañar y fortalecer lo que ya está funcionando permite consolidar políticas públicas que verdaderamente respondan a las necesidades de las

personas y generen resultados sostenibles en el tiempo.

Ayer, en Zacatecas, también se vio algo más profundo.

Se vio a una mujer presidenta hablando de igualdad, recordando que las mujeres no queremos ser más, pero nunca más queremos ser menos.

Y eso, en un estado como el nuestro —tierra de mujeres trabajadoras, de mujeres que resisten y sostienen— tiene un significado especial.

Porque cuando una niña ve a una mujer tomando decisiones, se amplía su horizonte.

Porque cuando el Estado reconoce el trabajo de las mujeres, se transforma la historia.

Porque cuando el bienestar llega a quienes más lo necesitan, se empieza a cerrar la brecha.

Zacatecas no solo fue escenario de una gira presidencial.

Fue, una vez más, protagonista de una conversación nacional sobre justicia, igualdad y dignidad.

Y en esa conversación, hay algo que no podemos perder de vista: el bienestar no se decreta, se construye todos los días.

Con políticas públicas, sí. Pero también con escucha, con cercanía y con compromiso real con la vida de las personas.

Porque al final, de eso se trata todo esto: de que nadie se quede atrás.

Mi reconocimiento y agradecimiento a la Presidenta Claudia Sheinbaum por mirar a Zacatecas y poner en el centro a su gente, y al gobernador David Monreal, por su compromiso con el desarrollo del estado y por seguir impulsando acciones que transforman la vida de los zacatecanos.

*Secretaria de Administración


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