Opinión de
Erika Macedo
Comunicar y conectar | El arte de hablar sin que el cuerpo te traicione
Comunicar y conectar | El arte de hablar sin que el cuerpo te traicione
“La comunicación es un arte donde nuestras palabras son el lienzo y nuestro cuerpo, el pincel.”
Erika Macedo
Hablar en público es un arte que requiere mucho más que encontrar las palabras adecuadas. Es una habilidad que implica dominar no solo lo que decimos, sino también lo que transmitimos con nuestro cuerpo. Muchas veces, un gesto fuera de lugar, una postura cerrada o un movimiento errático pueden sabotear el mensaje más elocuente.
Esta desconexión entre lo verbal y lo no verbal no solo es común, sino que puede ser el mayor obstáculo para conectar y persuadir a una audiencia. La coordinación entre el lenguaje oral y el corporal es fundamental para que tu mensaje llegue de manera clara, efectiva y persuasiva. Ambos deben ser aliados, porque cuando no se sincronizan, el mensaje se pierde en el camino.
Hablar bien no es solo decir palabras; es construir una experiencia integral. Nuestro mensaje debe ser coherente en todos los niveles, y eso incluye coordinar lo que decimos con lo que nuestro cuerpo comunica. Un buen orador es aquel que sabe que el lenguaje corporal no es un accesorio, sino una extensión de su discurso.
Por lo que en mi experiencia puedo decir, hay tres estrategias clave para alinear lo que dices con lo que proyectas en primer lugar podemos decir que debes de conocer tu coreografía.
Es decir, hablar en público es como una danza. Cada movimiento debe estar en armonía con lo que dices. La coordinación del lenguaje oral y corporal es como una conversación entre dos amigos que se entienden sin necesidad de palabras.
Otro de los puntos es el evitar el “ruido” corporal. A menudo, los nervios nos hacen adoptar gestos automáticos que distraen a la audiencia: mover las manos de manera exagerada, jugar con objetos o cruzar los brazos. Estos "ruidos" restan credibilidad y alejan a las personas de tu mensaje.
Por último, podemos decir que debes de respirar y sonreír. La respiración es tu ancla. Antes de comenzar, respira profundo y deja que la calma fluya. Y no subestimes el poder de una sonrisa. Es la herramienta más sencilla y efectiva para romper barreras y generar conexión. Una sonrisa genuina no solo proyecta confianza, sino que también predispone a tu audiencia a escucharte con interés.
Hablar en público no es un privilegio de unos pocos; es una habilidad que cualquiera puede desarrollar. El truco está en encontrar un balance entre lo que dices, lo que haces y lo que proyectas.
La comunicación es un arte donde nuestras palabras son el lienzo y nuestro cuerpo, el pincel. Cuando ambos se alinean, podemos pintar mensajes inolvidables.
Noticias Relacionadas
Opinión de
Gerardo Romo
A LÁPIZ... DIGITAL | LOS CAMPESINOS TAMBIÉN SON MAESTROS
¿Qué pasará ❓ cuando ya no haya manos campesinas 👨🌾🌽 que nos lleven el frijol 🫘, el maíz 🌽, el alimento 🍲 a la mesa 🍽️?
Opinión de
Regina Robles
CRIARTE | ¿CÓMO SE FORMA LA RESILIENCIA EN LA INFANCIA?
“La resiliencia 💪✨ no es una habilidad innata 🧠, se construye 🏗️ a lo largo de la vida 🌱 y la primera infancia 👶 es el momento ideal ⭐ para fomentarla 🤝💖”.
Opinión de
Patricia Ganem Alarcón
EL PROBLEMA DE FONDO EN LA DECISIÓN DE AJUSTE AL CIERRE DEL CICLO ESCOLAR
Toda política educativa debe colocar en el centro el derecho humano de niñas, niños y adolescentes a una educación de calidad 📚, continua 🔄, equitativa ⚖️ y digna 🙌.
Opinión de
Mons. Sigifredo Noriega Barceló
REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | NUEVA PRESENCIA QUE NOS COMPROMETE
El mes de mayo se caracteriza por estar tapizado de ocasiones para festejar.