Opinión de
Edgar Palacios
CRÓNICAS DE LA SALA OSCURA | RESIDENT EVIL: NOCHE CERO. TERROR DE SUPERVIVENCIA
Mi gusto por el cine de terror o el terror en sí mismo no viene solo del mismo cine, sino también desde la literatura e incluso de los mismos videojuegos.
Mi gusto por el cine de terror o el terror en sí mismo no viene solo del mismo cine, sino también desde la literatura e incluso de los mismos videojuegos y de manera más específica, de la serie de juegos lanzados para PlayStation desde 1996, Resident Evil.
Cuando era un niño de 10 años aproximadamente, me causaba miedo, pero en la secundaria aprendí a manejar esa emoción moderándola con la determinación de continuar jugando, avanzando en la historia para llegar hasta el final, sobreviviendo a los zombis y criaturas que tratan de comerte, resolviendo acertijos, buscando llaves para abrir puertas, medicinas y armas y ahorrando municiones con el único objetivo de sobrevivir.
Y en efecto, estos elementos son los que encontramos en la nueva película basada en esta saga de videojuegos y que es dirigida por el todavía joven director norteamericano Zack Gregg (Barbarian, 2022; Weapons, 2025). En esta tercera película realizada por este director, retoma los tropos característicos del juego que forman parte del subgénero llamado survival horror o terror de supervivencia y elementos básicos de la historia original, pero introduciendo nuevos personajes ajenos a la saga.
Recordemos que esta no es la primera vez que este videojuego es adaptado al cine; a principios de este siglo se desarrolló una franquicia de 6 películas dirigidas por Paul W.S. Anderson y todas protagonizadas por la gran Milla Jovovich, que, si bien en la primera película del 2002 se conservaron elementos parecidos del videojuego, hasta la última, lanzada en el 2016, se volvieron más una especie de cine de acción; aun así, debo decir que es de mis sagas favoritas a pesar de no ser tan fiel. En 2021 se lanzó una nueva adaptación, Resident Evil: Welcome to Racoon City, dirigida por Johannes Roberts, que sí intentó ser más fiel a la historia y los personajes, pero que finalmente no convenció a la audiencia, reflejándose en su baja recaudación en taquilla.
Ahora, Zack Gregg, el director que sorprendió con su primer filme, Barbarian, en 2022, sobre una historia de supervivencia de una mujer en una casa de renta de Airbnb, y que el año pasado con Weapons nos mostró una película que hablaba de la desaparición de varios niños entramada en un personaje peculiar llamado la Tía Gladys, quien era practicante de hechicería ritualista. Ahora, en su versión cinematográfica de Resident Evil: Zero Night, que escribe y también dirige, toma a un nuevo personaje común y corriente que trabaja como repartidor y lo introduce en la historia de fondo, un error del laboratorio de la Corporación Umbrella provoca que una sustancia convierta a seres vivos en zombis mutantes que buscan alimentarse, y el personaje llamado Bryan (Austin Abrams, Weapons) tendrá que sobrevivir tratando de llevar un objeto hasta Raccoon City que es de suma importancia, pero que en el camino tendrá que lidiar con los monstruos y otra serie de vicisitudes que se le presentarán en su camino.
La película, como ya mencioné, respeta todos esos elementos que caracterizan al terror de supervivencia, donde en este caso el personaje es un chico común y corriente tratando de sobrevivir a pesar del miedo, aprendiendo a usar armas y resolver situaciones que ponen a prueba su supervivencia. Es así que la película no brinda ningún respiro ni al protagonista ni a nosotros como espectadores y que lo iremos acompañando en esta travesía cada vez más terrorífica.
Uno de los puntos más interesantes es cómo el director retoma elementos de los videojuegos que aplica en su dirección, que van desde la puesta en escena de la cámara con planos fijos como en los primeros videojuegos hasta el uso de la primera y tercera persona en ciertas escenas de disparos y los elementos visuales, tales como la máquina de escribir, la búsqueda de munición, la apertura de puertas y el encuentro de distintas armas.
Resident Evil es una película que puede atrapar a los jugadores más fieles con esta serie de detalles o easter-eggs, pero también logrará cautivar a los ajenos a los videojuegos, donde no solamente encontraremos zombis, sino también elementos del cine del subgénero que lleva incluso hasta el horror body u horror corporal; específicamente, en una sala de maternidad es el culmen.
Y para cerrar, en todo este camino de horror siempre hay espacio para el humor, un humor ácido, que no solo funciona como alivio cómico, sino también como parte de la personalidad del personaje principal, como un síntoma del absurdísimo de lo que se vive, un humor que caracteriza al director.
Nos leemos la próxima edición y ya me contarán sus opiniones; mientras yo, mi relación con el género de horror seguirá siendo: “Me asusta, pero me gusta”.
Edgar Palacios
Historiador y Crítico de Cine
Noticias Relacionadas
Opinión de
Carlos Ernesto Alvarado
QUOD DIXI DIXI | UN AÑO DE NUEVOS JUECES: AHORA RESULTA QUE SÍ IMPORTABA LA EXPERIENCIA
El 15 de septiembre de 2025, el Poder Judicial Federal amaneció distinto.
Opinión de
Mons. Sigifredo Noriega Barceló
REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | LA HORA DE DIOS
La experiencia de cada día nos muestra que Dios es bueno, aunque, de vez en cuando, nos carcome la duda.
Opinión de
Alex Bravo
EL ESPECTADOR | EL SUPER NIÑO
Hace unos días se anunciaron los nuevos productos de la compañía Apple.
Opinión de
Issac Félix
PALABRA VIVA | LA REGENERACIÓN Y LA NECESIDAD DE NACER DE NUEVO
Todos, en algún momento, hemos sentido la necesidad de cambiar algo en nuestra vida.