Edgar Palacios Opinión de Edgar Palacios

CRÓNICAS DE LA SALA OSCURA | SPIDER-MAN: UN NUEVO DÍA

Spider-Man vuelve bajo la nueva dirección de Destin Daniel Cretton 5 años después del final de la última trilogía, dejando de lado el humor adolescente y centrándose en un personaje más maduro.

Spider-Man vuelve bajo la nueva dirección de Destin Daniel Cretton 5 años después del final de la última trilogía, dejando de lado el humor adolescente y centrándose en un personaje más maduro que ha asumido su rol con responsabilidad como héroe, pero dejando a un lado su vida como Peter Parker, quien ahora vive una vida solitaria y sin socializar, a la vez que extraña a su mejor amigo y al amor de su vida, quienes no recuerdan quién es.

Será en este punto donde el personaje comienza un proceso de transformación causada por su propia mutación arácnida que lo hará cuestionarse sobre en quién debe convertirse mientras enfrenta una nueva amenaza.

Si bien la trilogía pasada, dirigida por Jon Watts, fue un coming-of-age, es decir, una historia de maduración del paso de la adolescencia a la adultez, representando en cada película cada año de la preparatoria de Peter Parker donde aprendió a definir quién es, el peso de la responsabilidad y a asumir las consecuencias de sus actos, que finalizó en el arco universal de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

En esta ocasión, para alejarse del tono de la trilogía pasada visualmente, este filme apuesta por un gran cambio en la dirección de fotografía, que pasa a ser más gris, oscura y llena de contraste, que se asemeja a la serie de Daredevil, a diferencia de lo colorida y luminosa que fueron las películas anteriores y mostraban ese tono divertido adolescente. Incluso la música a cargo del mismo compositor, Michael Giacchino, construye el propio tema del personaje a una tonalidad más melancólica, pero todavía con el dejo heroico asomándose aún.

En cuanto a la dirección, quizá vemos el mejor trabajo hasta ahora, donde por fin este director —quien ya había mostrado prueba de su talento para filmar escenas de acción en Shang-Chi (2021)— muestra a Spiderman balancearse por los edificios más altos de Nueva York con escenas increíbles de acción en primera persona y primeros planos, sintiéndose más realistas y orgánicas.

Tom Holland ha madurado con el personaje y es sin duda el Spiderman definitivo de esta generación y que no deja lugar a dudas de querer verlo un tiempo más como el personaje, pues sin duda nos acercamos a verlo en su esplendor. Y sin duda, quien se roba la película es Sadie Sink, una grandiosa actriz que cautivó desde la pubertad con su papel de Max en Stranger Things y que aquí muestra su gran rango actoral como antagonista.

Spiderman vuelve balanceándose alto para demostrar que el personaje aún tiene mucho que explorar y donde muestra no solo por qué sigue siendo el personaje más querido, sino también para hablar, al igual que lo hicieron Thunderbolts/New Avengers (2025) con la depresión o incluso la serie de Moon Knight (2022) con el trastorno límite de la personalidad, de problemas de salud mental, en este caso de la soledad, la depresión y el burnout y de la importancia de mantener vínculos cercanos y redes de apoyo para nuestro bienestar emocional.

Edgar Palacios

Historiador y Crítico de Cine


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