EL ESPECTADOR | EROTISMO
A diferencia de los animales, cuyo impulso es puramente instintivo y cíclico, el nuestro está mediado por el pensamiento, por la construcción de ese 'otro' en nuestra mente.
EL ESPECTADOR | EROTISMO
“¿Crees que el amor se lleve con las matemáticas?”
Me seduce una mujer que lee; me fascina entregarme a alguien que habita y comprende las letras. Me seduce ese ser donde convergen la inteligencia y la carne, invitándome al develamiento. La miro ahí, frente a mí; ella voltea y me encuentro en su mirada. Me acerco, ciño su cintura con una mano mientras la otra se posa en su rostro, asegurando que nuestras miradas no se pierdan.
—¿Crees que el amor se lleve con las matemáticas? —le pregunto.
—¿Ahora no me hablarás de Heidegger? —responde ella con una sonrisa.
Yo le respondo con el tacto: mis manos se deslizan por cada centímetro de su cintura, buscando luego el grado exacto de angulación bajo su espalda.
—Tu cuerpo y el mío formarán una sola figura —le exclamo.
—¿Un trapecio? —me cuestiona.
—No, haremos algo mucho mejor que eso.
Ella se aparta y camina; no le pierdo el movimiento. Le pido permiso para capturar su figura y ella posa, desnuda, permitiéndome inmortalizar la creación perfecta de su cuerpo en una imagen. En ese instante, nada más importa: solo contemplarla, admirarla.
Tomo una rosa blanca y la acaricio con mis manos mientras me acerco para tomar aliento; dejo caer sus pétalos sobre la cama y toco la suavidad de las sábanas blancas. Es entonces cuando me doy cuenta de que mi deseo persiste: hay una urgencia de oler su piel y recorrer, con mis labios, cada sendero marcado en su suave geografía.
Por fin me retira el castigo; ella se acerca, camina hacia mí lentamente. Mi corazón se agita, mi respiración se disipa…
ME DESPIERTO.
¿Acaso tuve un sueño húmedo? 'Húmedo'... qué extraño sinónimo para nombrar el erotismo. ¿Erotismo? ¿Qué es, realmente, el erotismo?"
Me lavo la cara y, mientras me entrego a un baño de agua fría, pienso en Alberoni. Me pregunto por qué su nombre aparece en mi mente justo después de un sueño así. Supongo que es porque él sostiene que el erotismo humano es, fundamentalmente, imaginario. A diferencia de los animales, cuyo impulso es puramente instintivo y cíclico, el nuestro está mediado por el pensamiento, por la construcción de ese 'otro' en nuestra mente.
Pero entonces, ¿es mi sueño un simple reflejo de deseos reprimidos? No lo creo. Mis pensamientos, al igual que mis sueños, son experiencia. Y conforme reconstruyo lo soñado, me vuelvo más consciente de lo vivido. Para Alberoni, el erotismo comienza mucho antes del contacto físico; reside en el deseo, en la espera y en la construcción mental del otro. En este sentido, la silueta de mi sueño no es más que un anticipo de lo que anhelo en nuestro encuentro.
Es fascinante cómo el erotismo busca romper un límite. En mis sueños, poseo esa silueta a mi voluntad; en la vida real, al despertar, abro los ojos solo para constatar que mi habitación está vacía. El erotismo en pareja es un arte complejo porque permite despertar la curiosidad por el “otro”, por aquello que habita desconocido pero que, ingenuamente, creemos conocer.
Byung-Chul Han, en su ensayo La agonía del Eros, expone cómo en nuestra sociedad actual está muriendo la capacidad de experimentar al “otro” como algo verdaderamente distinto, misterioso y trascendente. ¿Dónde radica el problema? En la incapacidad de ver al otro en su diferencia, reduciéndolo a un objeto dado, dispuesto solo para satisfacer necesidades inmediatas. Si solo se llega y se posee —si el acto se reduce a penetrar, eyacular y retirarse—, el Eros desaparece. Para Han, el deseo exige distancia. Sin el misterio, el encuentro se vuelve algo resuelto, eliminando la posibilidad de maravillarnos ante una intimidad profunda.
El erotismo es, en esencia, un modo de acercarse a lo sagrado. Es dejar de ver al otro como un objeto de placer para convertirlo en un territorio inexplorado, un mapa que se traza únicamente mientras nos vamos reconociendo. El erotismo es la posibilidad de mirar al otro como una presencia única; un mundo que no existe en ningún otro lugar, salvo en ese espacio donde ambos decidimos encontrarnos.
Cierto: El erotismo es, también, esa parte de quedarme con las ganas y refrescarme con la ducha fría.
¡Hasta la próxima!
*Análisis Existencial