Opinión de
Alex Bravo
EL ESPECTADOR | UN PANÓPTICO EN EL BOLSILLO
Miro el reflejo de mi rostro en el café mientras sostengo la taza con ambas manos.
“Vigilancia entre iguales”
Miro el reflejo de mi rostro en el café mientras sostengo la taza con ambas manos. No fue una buena noche; me desperté varias veces en la madrugada, una de ellas la célebre a la “hora del fantasma”. Inhalo y exhalo despacio; a pesar de no haber dormido de corrido, me siento extrañamente relajado. Bebo un sorbo y veo en las noticias el indignante incidente ocurrido en Huamantla, Tlaxcala, durante la 4.ª Carrera de Colores 2026. Un integrante del staff tackleó y derribó violentamente a Don José, un corredor de la tercera edad, deteniéndolo a escasos metros de cruzar la línea de meta cuando, por lo que se aprecia, iba a llegar en primer lugar.
No queda del todo claro por qué lo detuvieron. En el video solo se observa que Don José no lleva el dorsal —el número oficial de corredor—, lo que me hace pensar que tal vez se le cayó en el trayecto o que corrió la prueba de manera no oficial; es decir, sin pagar inscripción.
El próximo mes cumpliré nueve años como corredor, por lo que presenciar situaciones como esta me resulta familiar. Muchos atletas, al no pagar su derecho de participación, deciden integrarse por fuera a la competencia. Obviamente no tienen derecho a medalla ni a la hidratación oficial, aunque esto último depende del criterio de cada organizador: he sido testigo de carreras donde les ofrecen agua e incluso algún detalle, mientras que en otras —como le ocurrió a Don José— los frenan.
Por un lado, la desproporción del acto es brutal. La violencia física del organizador contra un adulto mayor para defender la “normativa” de un evento comercial refleja una ausencia absoluta de empatía y criterio. Incluso si el corredor iba “de colado” —una práctica viejísima y habitual en el mundo del running—, la respuesta jamás debió ser la agresión. El celo reglamentario por defender un dorsal de unos cuantos pesos terminó aplastando la decencia humana más elemental.
Pero lo que más me impacta es lo que este suceso revela sobre la vigilancia colectiva. ¿Somos acaso testigos de cómo somos vigilados por un Panóptico digital sin que a nadie parezca sorprenderle?
Ya no necesitamos una estructura central con un guardián en una torre de control —como teorizaban Bentham o Foucault—; hoy la torre la lleva cada persona en el bolsillo. Nos hemos convertido en una red descentralizada de monitoreo donde cualquiera es, simultáneamente, espectador, vigilante y potencial objetivo.
Esta “vigilancia entre iguales” resulta fascinante y aterradora a la vez. Su lado fiscalizador o “justiciero” se manifiesta cuando alguien saca el teléfono: gracias a eso, un abuso de poder o un acto de violencia innecesario no queda impune ni sepultado tras el discurso oficial de los organizadores. La red social opera aquí como un tribunal popular que exige rendición de cuentas.
Por otro lado, la hipervisibilidad y la pérdida radical de la intimidad generan la sensación constante de habitar un escenario perpetuo. Cualquier error, imprudencia, gesto fuera de lugar o malentendido puede ser grabado, descontextualizado y arrojado a la vorágine pública en cuestión de segundos, convirtiendo a una persona común en la víctima o el villano viral de la semana.
Parece que habitamos un estado de exposición permanente donde el espacio público ha dejado de ser un lugar de anonimato o libre tránsito para transformarse en un set de grabación continuo. Ante esto, una pregunta perturbadora emerge en mí:
¿Qué le hace a la psique humana y a nuestras interacciones cotidianas saber que, en cualquier esquina y por cualquier motivo, siempre hay una lente apuntándonos?
*Análisis Existencial
Noticias Relacionadas
Opinión de
Carlos Ernesto Alvarado
QUOD DIXI DIXI | PERDER PARA GANAR: LA NUEVA ARITMÉTICA ELECTORAL DE ZACATECAS
En Zacatecas estamos a punto de descubrir una nueva virtud de la democracia, perder una elección y conservar posibilidades de convertirse en diputado.
Opinión de
Mons. Sigifredo Noriega Barceló
REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | ENTRE SONDEOS Y MÁS
El modo de vivir de la sociedad del siglo veintiuno no se entiende sin sondeos, encuestas, tendencias y más.
Opinión de
Issac Félix
PALABRA VIVA | HAY CARGAS QUE NO NOS CORRESPONDEN
Hay situaciones en las que, con la intención de ayudar, terminamos involucrándonos tanto en los problemas de otra persona que comenzamos a vivirlos como si fueran nuestros.
Opinión de
Alex Bravo
EL ESPECTADOR | EL UNO
Según los reportes, tras la volcadura de un tráiler en la comunidad de El Saucillo, en Villa de Reyes, decenas de personas ingresaron a la caja del contenedor para robar la mercancía.