Susana Sánchez Opinión de Susana Sánchez

LA FAMILIA | LA ODISEA Y EL ARTE DE VOLVER A CASA

En estos meses, millones de personas volverán a escuchar el nombre de Odiseo gracias a la nueva adaptación cinematográfica de La Odisea.

"No hay nada más dulce que la propia patria y los propios padres."

En estos meses, millones de personas volverán a escuchar el nombre de Odiseo gracias a la nueva adaptación cinematográfica de La Odisea. Aunque la historia fue escrita hace casi tres mil años por Homero, sorprende descubrir que sigue hablando de los mismos anhelos que hoy llenan nuestras vidas: encontrar un propósito, vencer las tentaciones y, sobre todo, regresar al hogar.

"El hombre nunca está tan perdido como cuando olvida por qué emprendió el viaje." Aunque esta frase no aparece literalmente en La Odisea, resume el espíritu de una de las obras más importantes de la literatura universal. La historia de Odiseo no trata únicamente de mares embravecidos, cíclopes o dioses caprichosos; trata del deseo profundo de regresar a casa. Y, quizá sin proponérselo, Homero escribió una de las historias más bellas sobre la familia.

Odiseo había vencido en Troya. Había alcanzado la gloria que cualquier guerrero soñaría. Sin embargo, ninguna victoria logró llenar el vacío que producía la ausencia de su esposa Penélope y de su hijo Telémaco. Su mayor deseo no era obtener más poder ni riquezas; era sentarse nuevamente en la mesa de su casa con su familia.

No es casualidad que la tradición cristiana haya insistido siempre en que la familia es la primera escuela del amor. Como escribió San Juan Pablo II: "El futuro de la humanidad se fragua en la familia." Si esto es cierto, entonces cada comida compartida, cada conversación sin prisas y cada perdón ofrecido tienen un valor mucho mayor del que imaginamos.

Penélope representa una virtud que hoy parece pasada de moda: la fidelidad. Durante veinte años resiste la presión de quienes desean que renuncie a la esperanza. Su famoso telar, que tejía durante el día y deshacía por la noche, simboliza que amar también significa esperar, confiar y mantenerse firme cuando todo invita a abandonar.

Programa pavimentación Guadalupe

Por su parte, Telémaco emprende un viaje para descubrir quién fue realmente su padre. Es una enseñanza profundamente actual. Muchos jóvenes buscan identidad en las redes sociales, en las modas o en personajes famosos, cuando las primeras respuestas suelen encontrarse dentro de la propia familia. Nadie puede sustituir el testimonio de unos padres que viven coherentemente sus valores.

Quizá la escena más conocida sea la del canto de las sirenas. Odiseo sabe que es vulnerable y pide que lo aten al mástil del barco para no dejarse seducir. ¡Qué extraordinaria lección para nuestro tiempo! También nosotros escuchamos sirenas todos los días: el consumismo, la infidelidad presentada como libertad, el individualismo, la adicción al teléfono móvil, el trabajo que termina ocupando el lugar de los hijos o la falsa promesa de que la felicidad siempre está en otra parte. En esa misma toma, el director nos hace entender que lo que Odiseo escucha es el dolor de saber que muchas cosas de las que anhela no le serán concedidas mientras que muchas que vivió no las valoró como era debido, entre ellas el tiempo en familia

Las familias fuertes no son las que nunca enfrentan dificultades; son las que deciden a qué mástil permanecer atadas. Para unos será la fe; para otros, el compromiso matrimonial; para muchos, el tiempo de calidad vivido juntos. Lo importante es tener un punto firme cuando arrecian las tormentas.

Al final, Odiseo llega a Ítaca transformado. No vuelve siendo únicamente un héroe; vuelve siendo un esposo agradecido, un padre reencontrado y un hombre que comprende que ninguna aventura supera la alegría de volver al hogar.

La Odisea nos recuerda que todos necesitamos una Ítaca, esa Ítaca donde aprendemos a amar, a servir, a perdonar y a descubrir que las verdaderas hazañas no siempre se escriben en los libros de historia, sino alrededor de una mesa familiar.

Porque, al final de cualquier viaje, el mayor triunfo no es llegar más lejos que los demás, sino regresar a casa con un corazón capaz de amar más y mejor. No se pierdan la oportunidad de verla y de poner atención a todos los mensajes de la película, que la disfruten´.

Comparte esta nota:

Noticias Relacionadas