Denuncia Trata

NOEMÍ NO QUITA EL DEDO DEL RENGLÓN

Ramona Verde

Mire comadre, como dice el dicho: el que es perico donde quiera es verde, y NOEMÍ LUNA sigue dando lata —pero de la buena— alzando la voz por los campesinos que ya no hallan la puerta. Y es que no es para menos: el diésel está por las nubes, casi en 30 pesos, y los fertilizantes suben como espuma, dejando al productor más apretado que nunca. Aquí el problema es que mientras el gobierno habla bonito, en el campo la realidad pega duro, porque muchos terminan vendiendo su frijol en seis u ocho pesos, aunque digan que hay precio de garantía. Puro cuento para el que no entra a los programas. Y el coyotaje sigue haciendo su agosto, con rumores que no pintan nada bien. Por eso NOEMÍ LUNA insiste en bajar el combustible a 20 pesos, porque esto no es capricho, es necesidad. Y la verdad, comadre, alguien tenía que seguir diciendo lo que muchos callan.

MES DEL TESTAMENTO

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