Denuncia Trata

PRESEA ENTRE APLAUSOS Y UNO QUE OTRO CEÑO FRUNCIDO

Ramona Verde

Dicen por ahí, comadres, que árbol que da fruto siempre recibe pedradas, y así estuvo el ambiente en el Congreso cuando la activista feminista CRISTELA ISABEL TREJO ORTIZ recibió el reconocimiento “María Rodríguez Murillo”, ese que entrega la Sexagésima Quinta Legislatura para honrar a las zacatecanas que no se rajan en la defensa de los derechos humanos y la igualdad. La ceremonia fue solemne, sí, pero también —como dijo la propia galardonada— medio accidentada, porque hubo quienes torcieron la boca antes de que le colgaran la medalla. Aun así, el Pleno aprobó por unanimidad el dictamen, y ahí quedó claro que cuando hay trabajo de por medio, ni el chisme ni las grillas pueden taparlo. CRISTELA soltó una frase que resonó fuerte: “no me voy, no paro”, porque su único “delito” —dijo— es acompañar a quienes desde que nacen se les niega todo.

Programa pavimentación Guadalupe

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