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Mons. Sigifredo Noriega Barceló Opinión de Mons. Sigifredo Noriega Barceló

REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | SER SANTOS EN ESTOS TIEMPOS

Este año el día de todos los Santos cae en domingo.

Solemnidad de todos los Santos

“Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos”

Mateo 5,1-12

Este año el día de todos los Santos cae en domingo. Hay fiesta para los peregrinos y, al mismo tiempo, la memoria de nuestros difuntos ocupa un buen espacio.  Los sentimientos que afloran espontáneamente nos hacen ‘sentir’ con emociones encontradas entre un presente movedizo y un futuro incierto.  La gente sigue saliendo todos los días a buscar la vida, lucha un día a la vez, alimenta su esperanza, no deja de soñar en tiempos mejores.

Las experiencias vividas y compartidas durante los últimos meses nos invitan a pensar en lo esencial de la vida, su fragilidad, sus posibilidades, lo que realmente vale la pena. Las personas tocadas por la enfermedad y quienes han caído víctimas de la violencia nos hacen reflexionar que la salud y la paz son valores/bienes por los que hay que luchar todos los días. De cualquier modo, está presente el deseo del encuentro con Alguien que dé sentido a la vida y plenitud a los anhelos más entrañables.

La solemnidad de todos los Santos es un largo y bello canto de reconocimiento, admiración y gratitud a nuestra gente que se ha levantado cada día, luchado, sufrido, creído, amado, esperado; que ha pisado la tierra, regado y cultivado sin dejar de mirar hacia el cielo. A nuestra gente que ha abierto su corazón, alargado sus brazos samaritanos y decidido salir al encuentro del prójimo y, desde luego, de Dios Amor.  “Vi una muchedumbre tan grande que nadie podía contarla, dice el profeta vidente. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas”. Seguramente, en esos 144,000 (12x12+1000) hay familiares, amigos, compañeros de viaje, vecinos…  ¡Y los que faltan!

Denuncia desaparición

“Veremos a Dios tal cual es”, afirma contundente el apóstol profeta.  Es nuestra esperanza.  Mañana conmemoramos a todos los Fieles Difuntos. Sus restos mortales permanecen en la tierra, su alma con Dios. La visión de Dios es nuestra esperanza, el buen fin de todas las gracias, inspiraciones, luchas, agobios, fatigas, sueños, deseos, anhelos, gozos.

“Dichosos los…”  El Evangelio habla de otra felicidad, muy distinta a la que ordinariamente buscamos en esta vida. Jesús ofrece en las bienaventuranzas la clave para vivir con sentido la propia existencia y colaborar en la felicidad de los demás. Esta dicha abarca todas las dimensiones de la vida y nos da la certeza de que existe un porvenir diferente. Las realidades que vivimos –por más sombrías que sean- pueden ser transformadas si aceptamos el don de Dios.

¿Cuál es el perfil del santo, modelo 2026?  No es diferente al perfil de los santos de ayer. Cambiarán los contextos, las oportunidades y amenazas, pero Dios Amor es el mismo.  Quizás el deseo de ser santo no está en los planes de muchos.  Pero, ¿vale la pena ser cristiano hoy sin abandonarnos al amor de Dios que todo lo sana, cura, libera, salva y plenifica?

Con mi bendición y afecto a quienes aspiran a la santidad en tiempos complejos y convulsos.

+ Sigifredo

   Obispo de/en Zacatecas

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