Opinión de
Samuel Montoya Álvarez
Sociedad transparente | Transparencia para honrar la memoria
Sociedad transparente | Transparencia para honrar la memoria
“¿Cuántos espacios están disponibles en los panteones actuales?”
Samuel Montoya Álvarez*
A propósito de las fechas que se aproximan, vale la pena reflexionar sobre la transparencia y el derecho a la información en temas relacionados con la muerte. Por ejemplo, los principales temas de interés para los ciudadanos desde la administración y servicios de los panteones hasta en la conservación del patrimonio histórico de estos lugares; una forma de rendir homenaje a la dignidad que todos merecemos, incluso después de la vida.
La Plataforma Nacional de Transparencia, el repositorio de información pública más grande en México da cuenta de las solicitudes que la ciudadanía ha realizado en torno a temas como los cementerios. Para el caso de Zacatecas, las preguntas se han dirigido principalmente a los ayuntamientos, quienes son encargados de la administración y funcionamiento de los panteones.
Predomina el interés sobre datos estadísticos, como el número de fosas y lápidas, capacidad actual y a futuro de los cementerios, cobros por inhumaciones o exhumaciones, además de planos y reglamentos.
Lo anterior constituye información de interés para la sociedad, ya que en nuestro país los panteones son públicos y dependen del erario para su mantenimiento, limpieza y seguridad. Por ello, para la sociedad preguntarse cuánto presupuesto se destina a estas áreas no es solo una inquietud, sino un derecho, así como saber cuántos trabajadores y recursos están destinados y cómo se ejercen.
Los ciudadanos tienen el derecho de cuestionar, por ejemplo, cómo se distribuyen los recursos entre panteones urbanos y rurales, y asegurarse de que todos los espacios donde descansan sus familiares se encuentren en condiciones dignas.
Además de la asignación de recursos, los panteones están sujetos a normativas que, en muchas ocasiones, son desconocidas para el público. La transparencia sobre reglamentos y su cumplimiento debe ser de fácil acceso. El ciudadano puede preguntar para vigilar que los espacios se mantengan en condiciones adecuadas y que la administración de estos se realice bajo los debidos controles. Conocer los reglamentos y procedimientos no solo permite entender cómo se protege el entorno donde descansan nuestros familiares, sino también enterarse de los procedimientos para solicitar algún servicio.
La transparencia en torno a la capacidad de los panteones es también un tema interesante en materia de planificación urbana. ¿Cuántos espacios están disponibles en los panteones actuales? ¿Existen planes para la apertura de nuevos cementerios en caso de agotamiento? Preguntas como estas son esenciales para que, a largo plazo, los ciudadanos puedan confiar en que existen medidas para enfrentar la demanda de espacios en el futuro.
La transparencia en temas de muerte y administración de panteones ayuda a promover un acceso claro y sencillo a estos datos, que para los ciudadanos significa poder rendir un mejor homenaje a sus seres queridos y asegurar que se respete su dignidad.
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