TU MAESTRA QUE TE ADMIRA | EL CAMINO HACIA EL AMOR
El amor real no es como en El diario de Noa ni suena como Perfect de Ed Sheeran. Amar es respeto, paciencia y reciprocidad. Empieza por ti: quiérete, no aceptes migajas y elige vínculos que te impulsen, no que te apaguen 💞🌙
“El amor sano no controla, no manipula, no humilla, te lleva a la cima y quizá no te baja las estrellas, pero te acompañará para que logres llegar a ellas y conquistarlas”.
Mtra. Isabel*
Estimados jóvenes:
Me encuentro aquí nuevamente escribiendo para ustedes. En este mes de febrero, seguimos en el mes del amor, mes donde se expresa, de una u otra manera, todo lo que significa ese ser especial en su vida; ustedes se encuentran en esa etapa intensa, luminosa y, en muchas ocasiones, complicada cuando se habla del amor. Considero que es difícil comprender el amor, más a su edad.
Cuando hablamos de amor, no me refiero a las historias llenas de belleza que a veces vemos en películas como El diario de Noa (2004), ni a las letras apasionadas de canciones como Perfect de Ed Sheeran, tampoco a pinturas destacadas sobre el amor como lo es El beso (1859) de Francesco Hayez. El amor real no siempre tiene música de fondo ni atardeceres maravillosos, mucho menos solo días perfectos. El amor sincero, bonito, especial no es tan sencillo; es más profundo y, sobre todo, mucho más valioso.
Jóvenes, el amor empieza por el respeto; si alguien te quiere de verdad, no te apaga para brillar más fuerte, sino todo lo contrario: te hace ser la luna, para que seas el faro de sus días. No te pide que cambies tu esencia, sino que la potencialices, para que logres y alcances lo que sueñas. No juega con tus emociones ni te hace sentir menos; al contrario, te engrandece, te presume, te protege. El amor sano no controla, no manipula, no humilla; te lleva a la cima y quizá no te baja las estrellas, pero te acompañará para que logres llegar a ellas y conquistarlas. El amor bonito te impulsa, te escucha y te cuida; te hace sentir que eres lo más preciado de su vida.
El amor verdadero, ese profundo que te hace llorar, pero no de sufrimiento sino de plenitud, también está acompañado por la paciencia; no todo es intensidad, mensajes a medianoche o incluir al otro en todo lo relacionado con tu vida cotidiana. A veces amar es esperar, comprender, aceptar los silencios y los procesos del otro, porque el otro también siente, también tiene emociones. Así que el amor tiene como característica principal aprender a comunicarse sin herirse, acompañado de pedir perdón cuando se comete un error y saber perdonar cuando el arrepentimiento es genuino; además, debe estar lleno de esperanza.
Pero hay algo aún más importante, jóvenes: antes de amar a alguien más, aprendan a amarse ustedes mismos.
No permitan que una relación defina su valor; no midan su importancia por quién los elige o quién no. Es muy bello tener dignidad, y esa no depende de tener pareja. El primer paso hacia el amor más estable es el que nace de la autoestima y la autovaloración. Ustedes deben quererse a sí mismos, mucho, porque desde ahí determinarán qué desean hacer llegar a sus vidas. Jamás acepten migajas, tampoco las den ustedes, ya que de eso no se trata el amor.
Si un amor te da tranquilidad, te inspira, no te limita, te hace sentir seguro, te suma, ahí es; es el amor grandioso, ese que te hace sentir que eres su todo sin necesidad de estar juntos todo el tiempo. Aun pese a la distancia, sabes que su amor hace magia. Pero si te produce ansiedad, no hay seguridad, te resta, piénsalo, medítalo; permítete un espacio para reflexionar si realmente es eso impresionante que quieres, que esperas, que anhelas. Ya que hay amores para el resto de sus vidas, pero llegarán cuando estén preparados, preparadas. El amor es dar y recibir, debe ser recíproco, debe quitarles la respiración —repito, no por ansiedad, sino porque te ha llevado a la cúspide—, ahí donde siempre te abrigará con un cálido amor en las tempestades, en los días tristes, en las noches frías; así como te acompañará a atesorar todos los días bellos, maravillosos, llenos de sonrisas y soles perfectos.
Jóvenes, recuerden que el primer amor no siempre es el último; algunas personas llegan para enseñarnos lecciones, no para quedarse para siempre. Aunque una despedida duela, el dolor no significa que el amor haya sido falso; a veces solo significa que ambos estaban creciendo en direcciones distintas. Eso también es aceptable; se debe recordar como un aprendizaje bueno, positivo. Pero el camino sigue para ambos; será por sitios distintos.
No tengan prisa, no confundan intensidad con profundidad, no crean que los celos son prueba de amor; esos solo matan el amor.
Jóvenes, amen con honestidad, con libertad; hablen claro y preciso. Sean valientes para decir lo que sienten, pero también para irse cuando ya no es ahí. Si un día encuentran a alguien que los observa con admiración, que los acompaña en sus sueños, que celebra sus metas y no los abandona en los días de tormenta… cuídenlo, pero también cuiden ser auténticos con él o ella, porque el amor no se encuentra en cada esquina; el amor es especial y se encuentra en lugares especiales. El amor es tu lugar seguro, no un campo de guerra. La magia del gran amor es y será lo más bello del día.
Los quiere, su Mtra. Isabel.
*Doctora en Educación, docente del Bachillerato General Militarizado. Investigadora en temas sobre Cultura para la Paz, así como estrategias didácticas y socioemocionales en Media Superior.